Mostrando entradas con la etiqueta Club de lectura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Club de lectura. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de enero de 2023

PEPA GUINDILLA

 

Lectura compartida


Si os dijera que la protagonista de nuestra última lectura es una niña pelirroja con pecas y que nos han divertido mucho sus travesuras, ¿en quién pensaríais? 
Sí, su nombre empieza por P, pero no es Pippi.  Lo tienes con cambiar dos vocales; Pepa, y su apellido, Guindilla, lo debe al color de su pelo (e imagino que al picante que su personalidad añade a la historia).

Es un libro precioso y divertido que trata de las aventuras de una niña de 10 años que se llama Pepa y de sus familiares, amigos y vecinos”.

“Pepa me ha gustado mucho porque tiene algo de Pippi Calzaslargas, uno de mis personajes favoritos”.

Pepa Guindilla nos recuerda, en la forma de narrarnos su historia, a un clásico de nuestra LIJ, Manolito Gafotas. La familia también es el núcleo de la vida de Pepa y sus aventuras ocurren en lo cotidiano, en la casa y en la escuela, aunque su familia es más amplia y alterna dos casas, la de su madre y la de su padre y en las dos (y entre ellos) se respira buen rollo.

“Pepa Guindilla es un libro que crea una sensación de cercanía porque está escrito en primera persona y es muy actual. Me gusta mucho cómo trata la separación de los padres de Pepa y cómo lo lleva ella, la estabilidad que le da su familia”.

Ana Campoy (Madrid 1979) –de la que ya conocíamos la serie Alfred y Ágata y Familia a la fuga- consigue una historia fresca y ágil en la que las lectoras y lectores se identifican con los personajes, los sienten próximos y reales y disfrutan de una lectura fácil y agradable.

“Mi personaje favorito ha sido Pepa porque es una niña muy graciosa y lo que más me gusta de ella ha sido el mote que le ha puesto a su vecino de abajo: Odioso Chivato.”

“Mi personaje favorito ha sido Sophie, porque es muy simpática, me gustó la parte del escupitajo que es donde comienza la historia.”

Durante la lectura compartida de Pepa Guindilla hemos habitado un espacio seguro donde prevalecen la honestidad, el entendimiento, el cariño y la generosidad; donde lo natural son los finales felices.

La narración está dividida en capítulos con una aventura o conflicto que empieza y termina en él mismo, con una duración que permite leer y comentar cada capítulo durante el periodo de clase (los entrecomillados en rojo son parte de esas conversaciones tras la lectura).

Las ilustraciones de Eugenia Ábalos (Mendoza 1977) plasman a la perfección las características de cada personaje a través del uso del color y en los cuidados diseños que relaciona con cada uno de ellos. Las figuras no están delimitadas en negro y los colores primarios y frescos reflejan el tono optimista del texto.

Las ilustraciones nos muestran muchas cosas de los personajes, están hechas sin color negro y eso hace los dibujos más alegres.”

“Lo que más me ha llamado la atención ha sido que las ilustraciones de los capítulos tienen algún dibujo que llevan los personajes en su camiseta o en las baldosas del suelo (como las que salen en la portada que son las mismas del primer capítulo).”

Cada personaje tiene un capítulo que le representa, por ejemplo, el de señor bigotes es "Un nuevo héroe en la familia."


Como nos quedamos con ganas de más aventuras de Pepa, de conocer mejor a estos personajes (y otros nuevos) y hemos disfrutado tanto con los diseños tipo azulejo de la ilustradora, jugamos a imaginar los nuestros en espera de que la editorial Nórdica publicara nuevas historias de esta niña. 


Y así ha sido, Pepa Guindilla contra el mundo es el nuevo título de esta serie. La pedimos en nuestra carta a las Reinas Magas para que podamos disfrutar con su lectura en casa tanto como la disfrutamos en el cole.

martes, 21 de junio de 2022

EL PRIMER CASO

Hoy terminan las clases y las niñas y niños de 3º de Primaria, junto a su tutora Patricia, quieren compartir en esta entrada su última lectura de aula.

El primer caso, del autor sueco Ulf Nilsson, llegó a la Biblioteca con nuestro deseo de “Libros que nos hagan volar” en la carta a las Reinas Magas que tenía como imagen de cabecera uno de los deliciosos dibujos de Gitte Spee que ilustran esta edición de HarperKids.

Enseguida nos sedujo la delicadeza y el humor con la que se dibujan los personajes –Gordon, el viejo sapo policía con gran experiencia y Mimi, la inexperta ratoncita convertida en su ayudante-, los conflictos que surgen entre ellos por esta diferencia vital, la trama detectivesca, la sutileza para mostrar cómo se tejen  los acuerdos y la amistad entre los protagonistas... No es fácil encontrar una historia sencilla con personajes bien construidos, diálogos ágiles con profundidad de pensamiento que susciten la conversación y una trama que enganche a los lectores, así que, además de dejarlo ir de casa en casa en préstamo individual, pensamos que era perfecto para nuestros Clubes de lectura de Aula y presentamos una desiderata en la Biblioteca Pública de Cuenca para que lo incluyeran en sus lotes de préstamo para Clubes de lectura. 

Este año lo leyeron los alumnos de 4º de Primaria al empezar el cole y los de tercero, en el último trimestre. Os dejamos con ellos para que nos cuenten sus impresiones.

Este curso, el alumnado de 3º de primaria de Cañete hemos ayudado a dos detectives muy graciosos a averiguar un caso: el robo de unas nueces.

Una ardilla muy peculiar descubre que le han robado las nueces que con mucho trabajo había estado guardando para sobrevivir el duro y largo invierno. Entristecida, va a la comisaría donde el inspector Gordon no duda ni un solo instante en ayudarla. Gordon y su ayudante Mimi trazan un plan perfecto para atrapar al ladrón.
Durante nuestra “Maratón de Cuentos”
para celebrar el día del libro hemos contado al resto de compañeros del CRA este bonito y entretenido cuento. Ha sido divertido mientras leíamos intentar averiguar quién osó robar esas nueces y a plantear qué podrían hacer los detectives para averiguarlo.
Os dejamos algunas de las razones que nos han llevado a querer recomendar su lectura:

“Me ha gustado mucho porque me gustan los libros de misterio. He disfrutado con el carácter de los personajes, los dibujos y el poder inventar en mi cabeza un plan para saber quién era el ladrón.”

“A mí, el libro de “El primer Caso” me ha encantado. Me gusta porque es de detectives y me encantan las investigaciones y cazar a los ladrones. Ha sido emocionante ver cómo al final los buenos salen ganando.”

“Me ha encantado porque es muy divertido, es como ser detectives. Mi parte favorita es cuando a Mimi se le ocurre el plan perfecto para recuperar las nueces.”

“Me ha gustado porque es entretenido, es un libro largo y a mí me gustan los libros largos. Además hay animales que hablan. Mi parte favorita es cuando el inspector Gordon adopta a Mimi como ayudante porque Mimi lo hacía muy bien.”

¿Te gustaría ayudar a resolver este caso? No lo dudes, este libro te hará parecer un auténtico detective además de hacerte pasar un rato divertido con sus historias y aventuras.

Después de esta experiencia lectora sería una estupenda noticia que la editorial se animara a publicar algunos casos más del inspector Gordon en nuestro idioma.

Os dejamos el enlace a la crítica sobre la película de animación “Gordon y Paddy”, basada en el texto de Ulf Nilsson y en los dibujos originales de Gitte Spee, por si os apetece verla. Ha tenido varios premios y está disponible en filmin.

viernes, 21 de enero de 2022

LOS HERMANOS WILLOUGHBY


Esta historia es muy cruel. ¡Ni se te ocurra reírte!

¿Imaginas una familia en la que los padres desean librarse a toda costa de sus hijos mientras los hijos planean “el crimen perfecto” para deshacerse de sus padres? ¿Imaginas cuánto nos hemos reído, a pesar de la advertencia en la portada, con sus peculiares peripecias? ¿A cuántos personajes de Roald Dahld y otros huérfanos –huérfanas en especial- de cuento hemos recordado? 

La primera vez que leí Los Hermanos Willoughby  me enganché con la ironía, el humor gamberro e irreverente típico de Dahld, sus personajes estrafalarios, el homenaje, en la trama y los personajes, a clásicos de la LIJ y me pregunté si la autora habría leído también Matemos al tío,
 
un título mítico de Rohan O'Grady con portada de Edward Gorey publicado en 1963, y habría querido hacerle un guiño poniéndole el nombre del protagonista, Bartnaby, no a uno, sino a cuatro de sus personajes. 

Lois Lowry es una escritora americana, que ha vivido desde niña en varias ciudades de Estados Unidos y Japón por los diversos destinos de su padre como odontólogo militar y, más tarde, junto a su propia familia. Lois era una niña solitaria, la mediana de tres hermanos, que vivía en el mundo de los libros y en su propia imaginación. Leía a los clásicos de la literatura infantil -en los años 40 no se publicaba tanto para niños como hoy en día, dice Lois, pero los libros de mi infancia estaban llenos de chicas valientes y letradas como Jo March o Anne Shirley- y desde los ocho años deseó ser escritora. En una entrevista reconoce que su madre le transmitió el poder de la literatura porque le leía en voz alta y la vio conmoverse y llorar con un libro como nunca antes la había visto hacerlo. 

Empezó a trabajar como fotógrafa y columnista independiente en los años 70 y, tras doctorarse en Literatura Inglesa, comienza su carrera como escritora. Su primera novela, publicada en 1977, fue Un verano para morir basada en su propia experiencia por la temprana muerte de su hermana y del efecto de esa pérdida en su familia. Desde entonces ha escrito 46 libros y ha obtenido numerosos premios, entre los que destaca el Premio Newbery, otorgado a dos de sus obras ¿Quién cuenta las estrellas? en 1990 y El dador en 1993 y ha sido finalista en tres ocasiones del Premio Hans Christian Andersen. 

Lowry, conocida por tratar temas complejos en sus obras infantiles, confiesa que su mayor deseo ha sido transmitir a niños y jóvenes, a través de la escritura, su apasionada conciencia de que vivimos entrelazados en este planeta y que nuestro futuro depende de que nos preocupemos más y hagamos más los unos por los otros.

En Los Hermanos Willoughby, Lois se inspira en ese mundo literario de su infancia para describirnos con ironía y humor a una familia chapada a la antigua con cuatro hijos y unos padres que se olvidaban a menudo de los niños y se ponían de mal humor cuando se los recordaban. A partir de esta presentación, la trama se va hilvanando con referencias a cuentos clásicos; aparece en su puerta un bebé abandonado, lo dejan en el porche de la mansión del comandante Melanoff, al que, como le sucediera al viejo  Scrooge, una tragedia del pasado le había quitado las ganas de vivir, la lectura de Hänsel y Gretel revela a los Willougby su deseo de librarse de los niños y a ellos su deseo de orfandad para parecerse a tantos huérfanos ilustres que aparecen en los cuentos , Mary Lennox, Pollyanna, Ana de las Tejas Verdes, James el del melocotón gigante… y los Willoughby contratan a una niñera, como tantas niñeras de cuento, para que se quede con los niños mientras ellos realizan su fantástico viaje. La acción avanza desde las vivencias de estos personajes- Los Señores Willoughby en sus vacaciones con la Agencia de Viajes Reprobables, la niñera y los hermanos en la casa familiar, el comandante Melanoff con la pequeña Ruth en su mansión, la mujer de Melanoff y su hijo desaparecidos en Suiza- que se van entrelazando hasta llegar al desenlace final.

Los Hermanos Willoughby llegó a nuestra escuela en las novedades para el curso 2019-2020 y, después de comprobar que triunfaba como préstamo individual, enviamos una desiderata a la BPE de Cuenca para que lo incluyeran en sus lotes para Club de lectura. Desde entonces, no hemos dejado de leerlo, ni ha dejado de proporcionarnos momentos divertidos y hacernos reír. 

Como cuando imaginamos de qué objeto podríamos disfrazarnos para pasar desapercibidos cuando hubiera posibles compradores visitando nuestra casa, o creando nuevos inventos para la fábrica Melanoff.

O al  incorporar al léxico del aula el lenguaje inventado por su hijo en Suiza:  

“Holastrausen , Belenheisen” “Hachta lueguen, cocodrilen”

También hemos visto "El jardín secreto" dirigida por Agnieszka Holland (1993) que nos ha gustado muchísimo y "Los Willoughbys", película de animación con guión de Kris Pearn y Mark Stanleigh basada en el libro de Lois Lowry que nos ha decepcionado bastante, como explica Ángela (10 años), después de ver la película y comentarla entre toda la clase:

"En el libro no conocemos al narrador y en la película es el gato. Me gusta más el libro porque es más misterioso. 
Los personajes me gustan más en el libro; Jane resulta más lista al ser la pequeña y como los padres pasan de ellos, Tim es el que manda y no es tan miedoso ni tan torpe como en la película.  La niñera es más bromista y las frases más graciosas del libro - "Hachta lueguen, cocodrilen" y "Mira, es Pedro el cabrero, el amigo de Heidi"- no salen en la pelicula. La Ruth de la pelicula es más graciosa, pero en el libro los personajes son mejores, con una personalidad diferente cada uno.
En la película desaparecen las referencias a libros de huérfanos y cuentos de antaño. Prefiero el libro porque cuenta muchas cosas que, en la película, no salen como el hijo de Melanoff y su esposa y el jefe de correos que son muy importantes en el libro. En conclusión, me ha gustado mucho más el libro."

Íbamos a despedirnos, pero acaba de llegarnos El regreso de los Willougby y esperamos continuar la diversión. Ya os contaremos.

"Hachta pronten, cocodrilen" 


lunes, 30 de septiembre de 2019

LA NIÑA INVISIBLE


Esta es Trog con Gris, el lobezno que le salva la vida; Ella, a cambio, le otorga su nombre.

Trog se preguntó qué pensaría de ella la tribu si se enterase de que le había dado un nombre a un animal, pero tenía la necesidad de darle las gracias por haberla rescatado, y no podía hacerlo si el lobo no tenía uno.
Pero Trog, como veréis, no actúa siempre como los demás esperan de ella. Vive en una cueva en lo alto de una colina con su familia y le gusta escuchar las enseñanzas de Groo, el hechicero. Le apasionan las historias sobre las tribus que habitan el mundo, sobre todo de la suya, los Invisibles, y conoce la Canción del Viaje mejor que nadie.

La décima Nieve se ha derretido
Todos los niños que tienen coraje
Cuando la noche se llena de aullidos
Antes del sol empiezan el viaje…

Por eso sabe que solo pueden llevarse piedras afiladas, arco y flechas, que deben cuidarse de las fieras y los Hombres de Barro y regresar a la colina después de cruzar la Montaña que Toca El Cielo y el espeso valle de las Mil Espinas.

Regresa y ofrece una buena presa
Que tus propias manos hayan cazado
Si no cumples con esta promesa
De los Invisibles serás desterrado.

Trog es la más rápida encendiendo un fuego, talla las piedras más afiladas y es la mejor identificando animales peligrosos. Sin embargo, a pesar de su valía y de estar a punto de cumplir las diez Nieves, nadie en su tribu piensa que ella pueda realizar el Viaje y, de repente, nada de lo que hace tiene sentido.

¿Qué sentido tiene aprender a rastrear una presa si no puedo abandonar la colina ni para cazar una oruga para el desayuno? ¿De qué sirve conocer cada palabra de la Canción del viaje si solo pueden hacerlo los niños?


La Niña Invisible narra, con la estructura del cuento tradicional, una sencilla historia llena de aventuras y sorpresas ambientada en la Prehistoria. La protagonista consigue emprender un viaje iniciático en el que deberá superar el miedo, enfrentarse a los peligros y tomar decisiones que harán que la vida de los Invisibles, hombres y mujeres, cambie para siempre. 


La obra fue premiada con El Barco de Vapor 2018 en literatura Infantil (en Juvenil, el premio Gran Angular fue para Biografía de un cuerpo de Mónica Rodríguez) y publicada por SM en una lujosa edición que llegó a nuestra biblioteca como regalo de las Reinas Magas. Con La niña invisible disfrutamos del último Club de Lectura en el aula dentro de nuestro proyecto “Las Chicas son guerreras. Autoras y personajes indómitos en LIJ” e intercambiamos correspondencia sobre nuestras impresiones de su lectura con otros lectores del CRA.

“Este libro me ha gustado mucho porque me encanta la prehistoria y me ha encantado ver las tradiciones de la antigüedad. Además me gustó ver cómo la protagonista rompió barreras al ser la primera Niña Invisible.”

Fotografía Estrella Jover

David Peña Toribio, conocido como Puño, es autor del texto -a pesar de ser también ilustrador, fotógrafo y diseñador gráfico- y las ilustraciones son obra de Marta Altés, autora afincada en Londres y que también escribe los textos de sus obras. 


Este curso hemos vuelto a pedir para nuestro Club de lectura, en 4º de Primaria, La niña invisible y estamos disfrutando de lo lindo con las aventuras de Trog, la niña que nos enseña cómo se vivía en la Prehistoria. Nos fascina imaginarla comiendo sus manjares favoritos: ciempiés, arañas, fresas, huevos de serpiente, un panal lleno de miel..., o preparando su equipaje sobre la piel de mamut, también cómo sonaría su lenguaje y sus canciones, o cómo se sentiría, pequeña y sola, bajo un cielo cuajado de estrellas en medio de un mundo aún misterioso y lleno de peligros. 
Las ilustraciones de Marta Altés ayudan a trasmitir esas sensaciones llenando la página o la doble página de colores más oscuros en los momentos de mayor tensión o angustia y con más fondo blanco para la relajación o la alegría. 


  Os contaremos nuestras impresiones cuando terminemos de leerla; por ahora os dejamos algunos de los dibujos que hicimos en clase inspirándonos en la lectura.

La fotografía de Puño se hizo para una entrevista que puedes leer aquí. Si quieres saber más sobre por qué escribió este libro entra aquí. 
La fotografía de Marta Altés es de Nuria Rius y puedes verla en su página de facebook o instagram. Para saber más sobre su trayectoria puedes leer esta entrevista  o entrar en su página web.

miércoles, 23 de enero de 2019

APESTOSO TÍO MUFFIN



LITERATURA, HUMOR Y COMPLICIDAD PARA CRECER SIN MIEDOS



“Al igual que la suciedad, el miedo se huele de lejos. Los dos se nos pegan al cuerpo y pueden terminar por alejarnos del resto del mundo.”


Montgomery Muffin era un niño feliz hasta que tuvo que ir a vivir a casa de su abuela. Una abuela que le empezó a meter el miedo en el cuerpo, un miedo que le paralizaba y le hacía detestar todo cuanto le rodeaba. Y de todo lo que detestaba, lo que más detestaba era a sí mismo. El único momento en que era dichoso y conseguía olvidar este sentimiento era su baño en agua espumosa. Hasta que un día su baño se ve interrumpido por la llegada de una niña, su supuesta sobrina, que lo cambiará todo.

Con la aparición de Emma el ritmo de la acción se acelera y la tensión aumenta, al tiempo que crece el vínculo entre “tío” y “sobrina” y el antagonismo entre Montgomery y su vecino Mr. Cooper (uno apesta por fuera y el otro por dentro), hasta llegar a un desenlace cuajado de intriga, sorpresa, aceptación ternura.

Apestoso tío Muffin, escrito por el autor madrileño Pedro Mañas e ilustrado por Víctor Rivas fue incluido en los White Ravens del 2018, la selección que cada año elabora la Internationale Jugendbibliothek de Munich, y obtuvo el XV Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil justo diez años después de que el autor publicara su primer libro, Klaus Nowak, limpiador de alcantarillas, con la misma editorial, galardonado con el primer premio del “XXVI Concurso de Narrativa Infantil Vila d’Ibi” en 2007. 
A partir de entonces no ha dejado de escribir ni de recibir reconocimientos por sus obras -entre otros, gana en el 2012 el Premio Ciudad de Málaga con Una terrible palabra de nueve letras también de la editorial Anaya y en el 2015 el XXXVII Premio Barco de Vapor con La vida secreta de Rebecca Paradiseno solo de narrativa sino también de poesía como Ciudad Laberinto que consigue en el 2009 el II Premio de poesía infantil Ciudad de Orihuela de la editorial Kalandraka, con la que también publica en 2016 Trastario: nanas para lavadoras. Estos dos poemarios son novedad este curso en nuestra biblioteca aunque ya conocíamos, y nos encantan, algunos poemas suyos por la antología 44 poemas para leer con niños de Mar Benegas y porque nos han enviado algunos grabados a nuestra Maratón de Cuentos. 


La historia del pobre Muffin y su falsa sobrina Emma, comenta el autor en su blog, llevaba años dando vueltas en su cabeza y su ordenador. Tanto es así que ambos aparecen ya en esta ilustración de hace años en la que David Sierra le dibujó rodeado de algunos de sus personajes (Klaus Nowak está emergiendo de su alcantarilla justo detrás de una pareja que camina de la mano: Muffin y Emma). 

Pedro Mañas nos ofrece en Apestoso tío Muffin, Literatura, Complicidad, Humor e Inteligencia; justo lo que necesita el niño que crece como lector y busca en la narrativa elementos que ya ha encontrado en otros autores como, por ejemplo, Roald Dahl.

Desde la primera página, el autor se dirige al lector, niño o niña, y se pone a su lado, se hace su cómplice -frente al adulto que genera sus miedos al tiempo que se ríe de ellos- y lo mira de igual a igual mediante la voz del narrador. Un narrador que nos interpela con expresiones como:

“Posiblemente has oído…”, “Tal vez estés pensando…”, “Te contaré una cosa curiosa…” 

hasta convertirse en un personaje más que consigue meternos en la trama, nos invita a seguirlo y nos deja pequeñas pistas para resolver el enigma de quién es esa misteriosa sobrina y cómo ha llegado hasta su puerta:

“¿De dónde salía aquella porquería? Ni Mr. Muffin, ni yo, ni la rata hemos podido dar con una explicación satisfactoria a esta pregunta.”

“Y, si me seguís por este atajo, podéis llegar al comienzo de la historia antes que él.”

 “Bien, aquí estamos. Mr. Muffin habitaba el número quince de Haddock Road. La casa del número quince era idéntica a sus vecinas del número trece y del número diecisiete.”

También hemos disfrutado muchísimo con el lenguaje ágil e ingenioso del autor; con su metáfora del miedo, con los diálogos de los personajes, las onomatopeyas, los eslóganes estrafalarios de Emma y con las comparaciones que nos hacían elaborar divertidas imágenes en nuestra cabeza:

“Una sospecha le encogía el corazón como se encoge una sardina al asarse dentro del horno.”

“Alrededor del barro, como tiburones en torno a la isla de un náufrago, deambulaban diez u once gatos olfateando el aire con deleite como si fuera una golosina.”

“Cooper, después de afeitarse él mismo salía a afeitar el césped.”

“Se meneaban y daban saltos por el césped como si estuvieran bailando la danza de la lluvia.” 


Las ilustraciones de Víctor Rivas subrayan el tono humorístico de la obra 


y la concepción teatral del textopocos personajes que se mueven en pocos espacios y en un breve espacio de tiempo.

Mañas nos permite, además, paladear la palabra exacta con la que construyó su narración en castellano, ya que lo que más leemos son traducciones de autores que escriben en otros idiomas, aunque haya situado a los personajes en Haddock Road y los haya bautizado con nombres y apellidos de famosos actores de Hollywood (Montgomery Clift, Gary Cooper y Faye Dunaway).

Y algo de todo esto han debido notar las niñas y niños que acaban de terminar Apestoso Tío Muffin en el Club de lectura de clase porque en sus opiniones resaltan que se han divertido mucho con la trama y los personajes y no solo recomiendan su lectura sino que algunos volverían a leer el libro:

“Me ha gustado mucho. Ha sido uno de los mejores libros que he leído. Espero volver a leerme otro parecido”

“Este libro me ha gustado mucho y es muy gracioso. Gracias a esa niña el tío Muffin aprende muchas cosas.”

“Este libro me ha gustado mucho porque los personajes son muy divertidos, sobre todo Emma y Muffin. Yo os lo recomendaría a todos.”

“El personaje que más me ha gustado es Emma porque es superinteligente”

“Me ha gustado mucho este libro porque es divertido, sobre todo cuando Emma hace cosas graciosas, pero tiene partes tristes, como al final. Yo me lo volvería a leer.”

“Os lo recomiendo a todos. Volvería a leérmelo."


Estamos muy agradecidos con la BPE de Cuenca por proporcionarnos el lote de 25 ejemplares de Apestoso Tío Muffin que estrenamos para nuestro Club de lectura y que ya hemos pasado a 4º de primaria, a las demás secciones del CRA y a las madres de nuestro Club "Para leerte mejor".

Después de leer, disfrutar y comentar Apestoso Tío Muffin pensamos que podíamos enviarle al autor algunas de las cuestiones que habían despertado la curiosidad de las lectoras y lectores de 5º y 6º de primaria y que han reflejado en estas preguntas:

-¿Qué despertó tu pasión por escribir? ¿Qué edad tenías?

Para ser sincero, no lo recuerdo exactamente, porque era tan joven como vosotros (unos diez u once años). Entonces no publicaba libros, claro, pero escribía historietas, cuentos y poemas en cualquier papel. Creo que mi pasión por la literatura se debe en realidad a mi amor por las propias palabras, por el lenguaje. El lenguaje es un arma poderosísima con la que podemos conversar, discutir, convencer, insultar, halagar, mentir, ponernos de acuerdo, contar historias, hacer sentir bien o mal a la gente… o incluso lograr que la gente nos vote para presidir un país. Y, además, las palabras son el juguete más barato del mundo.

-¿Has vivido alguna historia igual o parecida a las que escribes en tus libros?

Todos mis libros tienen algún episodio o personaje que, de algún modo, está inspirado en el mundo real. Sin embargo, la mayor parte es pura fantasía.

Creo que la única novela en la que hay una parte sustancial de mi propia vida es La vida secreta de Rebecca Paradise. En esta obra, la protagonista se cambia el nombre de Úrsula por el de Rebecca para construirse una nueva identidad porque no le gusta la persona que es. También yo, cuando tenía diecisiete o dieciocho años, empecé a decir a todo el mundo que me llamaba Mateo en lugar de Pedro porque estaba descontento conmigo mismo. ¡Y aún hay gente que me conoce por el nombre de Mateo!

-¿Cómo se te ocurrió la historia de Apestoso Tío Muffin?

Todo surgió de unos versos de uno de mis poemarios (Trastario, de la editorial Kalandraka, que creo que tenéis en vuestra biblioteca). Se trata de un poema sobre un niño que, como un aspirador, atrae la suciedad por donde quiera que va. Dice así:

¡Pobre niño aspirador!
Sale limpio de su casa,
pero allí por donde pasa,
va atrayendo el mal olor,
la mugre, el polvo y la grasa.

A cambio es muy popular:
yo confieso que le adoro
y le invito a merendar,
y es que me deja el hogar
como los chorros del oro.

Este poema, que casi parece un chiste, me hacía tanta gracia que decidí convertirlo en una historia más grande. Así fue como la novela fue creciendo y el “niño aspirador” se convirtió en Mr. Muffin.

-¿Por qué has querido que tus personajes tengan nombres en otro idioma si escribes en castellano?

Muy buena pregunta. Resulta que a veces para que la imaginación de un autor funcione a pleno rendimiento, tiene que partir primero de algún tiempo o lugar lejano. Hay autores, por ejemplo, a los que les gusta que sus historias sucedan en una época pasada. A mí me inspiran sobre todo los países del centro de Europa y también las islas británicas. No sé por qué, pero me costaría escribir una novela en la que los protagonistas se llamasen Mari Carmen o Paco.

-No precisas ni el lugar ni la época en que ocurre la historia de Mr. Muffin. ¿Podrías aclarárnoslo?

Bueno, todo lo que no está directamente escrito en el libro podéis imaginarlo como queráis, o al menos deducirlo con las pistas que se dan en la historia: por ejemplo, los personajes tienen nombres ingleses, no hay teléfonos móviles, etc. Digamos que el ilustrador acertó con la época y el lugar que yo me imaginaba, que es Inglaterra entre los años 60 y 70. Es un tiempo que yo no viví, pero que me resulta muy sugerente.

-¿Qué piensas de las ilustraciones de Víctor Rivas para tu libro?

Pues me parecen maravillosas, no solo por su buen ojo a la hora de situar la historia en el tiempo y el espacio. Es que son tan divertidas, caricaturescas, expresivas y llenas de detalles que no puedo estar más contento. Además, los personajes son muy parecidos a los que yo me imaginaba.

-Además de narrativa escribes poesía, ¿qué género te gusta más?

Depende de cada momento. La narrativa me encanta porque me divierte contar historias y meter a los personajes en cientos de líos. Sin embargo, a veces prefiero la poesía porque no tengo que estar siempre planeando lo que va a venir en el siguiente capítulo. Los poemas son pequeños ejercicios de rimas y vocabulario, algo así como problemas de matemáticas que hay que resolver con palabras. ¡Y a mí me encantan las matemáticas!

¡Muchísimas gracias por  tu amabilidad y cercanía. Nos encantaría conocerte y que algún día  visitaras nuestra Biblioteca y nuestro cole!


Si quieres saber más sobre la vida y la obra de Pedro Mañas entra aquí en su página oficial. La información sobre el ilustrador Victor Rivas la encontrarás aquí.