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jueves, 17 de junio de 2021

EL REY CERDO

 

Un cuento con cola

La reina de este cuento parece conocer la famosa frase «somos lo que comemos» del filósofo y antropólogo alemán Ludwig Feuerbach porque no deja de avisar al rey sobre las consecuencias de comer tanto cerdo:

“No te vendría mal comerte alguna chuletilla menos. Si sigues así, acabarás convirtiéndote en cerdo.”

Pero el rey no le hace caso y sigue comiendo.


El álbum que acaba de editar Ekaré, con texto de Koos Meinderts e ilustrado por Emilio Urberuaga, comienza con el “Érase una vez” de los cuentos tradicionales. Las ilustraciones nos muestran a un rey que parece un cerdo y come, como un cerdo, cerdo a todas horas. 

Por las mañanas elige, en la pocilga real, el cerdo más apetecible para la cena. Los cerdos aprecian sus privilegios y consideran un honor dar la vida por el rey. Todos están contentos con el orden establecido. 

¿Todos? Todos no. Como suele ocurrir en estos cuentos, el más pequeño es el que pone en marcha la acción que va a producir el cambio de ese orden al final de la historia. El cerdito resulta ser un filósofo y el detonante será la eterna pregunta sobre el sentido de la existencia:

“Papi…¿para qué vivimos?” 

Insatisfecho con las respuestas, contesta:

 “La vida tiene que ser más que engordar, morir y ser comido, ni siquiera si es por el rey”. 

Y decide que cuando sea grande se largará de allí. La vida continuó su curso hasta que un día… 

Como no quiero destripar el cuento, solo os diré que lo que ocurre tiene algo en común con Príncipe y mendigo de Mark Twain o con contradecir al refranero sobre si el hábito hace al monje.

Pero, como ya anunciamos, esta historia tiene cola, y no es la de un cerdo sino la de otra joven filósofa, una truchita que lanza la eterna pregunta:

“Papi…¿para qué vivimos?” 

Koos Meinderts nos invita así a imaginar nuevos desenlaces terminados en la misma pregunta que nos lleven a una historia encadenada; un cuento sin final.



Emilio Urberuaga - Premio Nacional de Ilustración que ha dado vida a personajes tan entrañables, como Manolito, Olivia o Gilda la oveja- parece recoger esta propuesta del texto desde la portada, en la que vemos junto al cerdo un gato con una raspa en la boca, en las guardas delanteras donde aparece un muro que sigue en las guardas traseras y sobre el que camina el mismo gato, y a lo largo de todas las páginas en las que comenzamos a ver su cola y, conforme avanza la trama, su cuerpo entero y podemos situar el muro en el portón real.

Las ilustraciones de Urberuaga, con sus colores brillantes, sus contornos bien definidos y sobre todo con ese sentido del humor, esa ternura y esa fantasía doméstica que le caracteriza, juegan con el texto de Meinderts y convierten la lectura de este álbum en una delicia que despierta sonrisas, genera preguntas y, en una lectura compartida, estimula la conversación.


¡Feliz lectura y feliz verano!



domingo, 7 de marzo de 2021

ILUSTRAR LA MEMORIA. ANTONIO SANTOS


COPLAS POR LA MUERTE DE SU PADRE


¿Quién no conoce las coplas de Jorge Manrique? Muchas las aprendimos de memoria en el instituto, o en la voz de Paco Ibáñez, incluso los tópicos literarios que contiene - “la fugacidad de la vida”, “la muerte igualatoria”, “la vida como un río”- han pasado a formar parte de nuestra lengua cotidiana con expresiones tomadas de las coplas que se han convertido en lugar común de nuestro imaginario y nuestras conversaciones.

En estos momentos en que, debido a la pandemia, estamos sufriendo tantas pérdidas y somos tan conscientes de la presencia de la muerte en nuestras vidas, las Coplas por la muerte de su padre de Jorge Manrique acuden a ofrecernos el mismo consuelo que cuando fueron escritas por el poeta para mantener viva la memoria de su padre. Un padre que es también el mío -gran recitador de estas coplas- el tuyo, el nuestro, el de todo ser humano, porque la experiencia de la muerte es atemporal y universal. Por eso, porque nos siguen hablando con la misma intensidad, las coplas de Jorge Manrique son un clásico y en esta lujosa edición de Nórdica, Coplas por la muerte de su padre en la mirada contemporánea de Antonio Santos, como anuncia su título, un clásico renovado. 

Antonio Santos es un artista, trabajador incansable, ilustrador, cartelista, grabador, escritor, pintor, escultor, constructor de juguetes, domador de pulgas…gran amigo y autor muy querido en nuestra Biblioteca Escolar.

Su vocación artística se despierta a los nueve años junto a los grandes pintores de su familia -su tía Ángeles Santos y su marido Grau Sala- que serán sus primeros maestros. Estudia Bellas Artes en la Universidad de Barcelona y poco a poco, sin dejar sus exposiciones, empieza a dedicarse al mundo de la ilustración, un mundo que le resulta mucho más amable y acogedor que el de las galerías de arte. 

En el año 2000, animado por Isidro Ferrer, publica Y con la cebra qué pasó (Sinsentido) con el que consigue el Premio Daniel Gil al Mejor Libro Infantil 2003, que despierta el interés de otras editoriales y en el 2003 nuestro querido Pancho (Kalandraka) que obtiene el 2º Premio Nacional de ilustración 2004 (Cuántos talleres de escritura y de ilustrar con tijeras hemos hecho basándonos en la estructura de este álbum). A partir de aquí firma más de 50 títulos en distintas editoriales (Kalandraka, SM, Siruela, Anaya, Libros del Zorro Rojo, Pearson, Rue du monde, Los cuatro azules, El jinete azul, Diego Pun, Nórdica…) como autor integral o en diálogo con el texto de otros autores. 

En el rincón de libros firmados por el autor de nuestra Biblioteca 
podéis encontrar, además de Pancho, 
su continuación, El viaje de Pancho (Kalandraka, 2005)Rima Rimando con texto de Carlos Lapeña (Cepli, 2007), Historia de la resurrección del papagayo con texto de Eduardo Galeano (libros del Zorro Rojo, 2008), Gruvi (Los Cuatro Azules, 2009)Arqueología (El Jinete Azul, 2010), El pirata y la princesa con texto de Espronceda y Rubén Darío (Apila, 2013) - también podemos escuchar la estupenda grabación que nos envió recitándolo para nuestra Maratón de cuentos del 2018- Había una vez, con texto de María Teresa Andruetto (Diego Pun, 2016) y Cuentos de la selva, con texto de Horacio Quiroga (Nórdica, 2018) que fue distinguido con el Premio al Libro Mejor Editado 2017 en la categoría de Libros infantiles y Juveniles.

Coplas por la muerte de su padre en la mirada contemporánea de Antonio Santos (Nórdica, 2020) será el próximo título que podamos disfrutar y el autor se ha ofrecido a contestarnos algunas preguntas sobre el proceso de creación de este libro en el que formato, tipografía, papel, ilustración y texto dialogan en perfecto equilibrio.

- Coplas por la muerte de su padre en la mirada contemporánea de Antonio Santos se empieza a gestar después de la publicación de Cuentos de la selva, cuando el editor de Nórdica, Diego Moreno, te pregunta “y ahora, ¿qué quieres ilustrar, Antonio?” ¿Por qué eliges a Manrique?

Las coplas son un poema que aprendí de adolescente y que leí por primera vez siendo un niño por indicación de mi padre. Mi padre murió hace unos meses y ya venía anunciando que su muerte se iba a producir en breve, así que, las he tenido muy presentes durante su enfermedad. Recité algunas cuando murió mi madre… es un poema al que vuelvo insistentemente cada vez que tengo una crisis metafísica, o de melancolía. Las coplas han influido mucho en mi manera de ser y de ver el mundo. Es un poema que me impresionó siendo un niño y lo ha seguido haciendo siempre; me gusta su música, su rima, pero me gusta sobre todo esa manera que tiene Manrique de ir a lo profundo.

- Como artista plástico que domina varias técnicas aplicadas a la ilustración -escultura en madera, linóleo, litografía, dibujos, recortables, pintura…- ¿qué te hace elegir el diorama para trasmitir el espíritu de las coplas?

Empecé las coplas dibujándolas. Una vez que le dije a Diego que quería hacer las coplas, volví a leerlas de otra manera -yo las había leído siempre de una manera más placentera o ensimismada- pero ahora lo hacía con el ojo depredador de un ilustrador. Al principio quise hacerlas con dibujos muy prolijos y me di cuenta de que algunas eran muy difíciles de ilustrar con un lenguaje figurativo y próximo a lo que decía el texto, otras casi imposible, pero, como una primera aproximación, hice el esfuerzo de dibujarlas todas.

Después las dibujé, pero con la idea de que un río, el río de la vida manriqueño, las recorriera todas dándoles unidad. Pero al llegar a la copla XV me di cuenta de que ese símbolo, que tan bien funcionaba en mi cabeza, en la realidad introducía una monotonía y una pesadez que me hizo abandonar ese camino. 

Así que empecé a trabajar en esas esculturillas de cartón, pero ya desde el recuerdo. Pensé que en vez de intentar ilustrar literalmente las coplas era mejor trabajar a partir de las sensaciones que me producían, de esa especie de melancolía, de cierta tristeza, de una sensación de vacío…A partir de aquí, generé un montón de imágenes de las que el constructor del libro (aquí me anticipo a otra de tus preguntas) eligió las que le parecía que funcionaban mejor para el “artefacto” que estaba construyendo porque un libro es un trabajo en equipo y yo en estas coplas soy solo el ilustrador.

-Tu mirada sobre las coplas de Manrique, aunque recoge los tópicos literarios de los que hablamos al principio, resulta menos solemne, con mucho blanco para la reflexión, más luminosa y fresca, incluso amable, de lo que ha sido habitual hasta ahora. ¿Qué has querido aportar como ilustrador al texto de Manrique?

Quizá la gente que ha leído las coplas y las ha ilustrado, haya caído en ese tinte dramático de la muerte. Pero a mí la muerte nunca me ha parecido dramática, el hecho de morirse no es más que una de las fases de la vida, y no creo que lo fuera para Manrique. En aquella época la muerte estaba muy presente, trabajaba a destajo. Yo no veo que Manrique trasmita una sensación de gravedad o de tristeza, sino de naturalidad; nos tenemos que morir porque vivimos, al menos así lo he entendido yo y desde ese espíritu las he trabajado.


- Coplas por la muerte de su padre es el fruto del trabajo en equipo, que comienza con tu trabajo como ilustrador, que después hay que diseñar y maquetar y, por supuesto, el trabajo del editor. ¿Nos puedes contar cuál ha sido el proceso para obtener un libro de esta belleza?

Como te decía, un libro es un trabajo en equipo desde su origen. En principio, tú ilustras un texto que ha escrito otra persona, acompañas a ese texto, y has de ser respetuoso con el autor, con lo que dice y con lo que ha querido decir. Por supuesto que vas a hacer tu interpretación de ello, pero la puedes hacer, o no, desde el respeto. Yo siempre ilustro desde el respeto e intento hacer un trabajo que al autor le pueda gustar o le pueda interesar. Y después, el libro sigue siendo un trabajo en equipo porque hay una persona que lo construye, en este caso Pep Carrió, uno de los mejores diseñadores españoles. Hay un impresor que mima y conoce su oficio y un editor, Diego Moreno en Nórdica, que supervisa todo el trabajo como el director de una orquesta. Todos han de dar al máximo y todo el engranaje tiene que estar bien engrasado.

Yo siempre he dicho que los libros se hacen de dentro afuera, lo que sucede en los preámbulos es muy importante y por eso me gusta trabajar con esa gente con la que me siento a gusto, que son mis amigos y que sé que lo van a hacer bien, que el resultado final está garantizado. Un resultado digno, que es una palabra que mi padre repetía muchas veces y que para mí está muy cargada de sentido. La dignidad está muy en relación con ese querer hacer las cosas bien, de la mejor manera que uno sabe, y con la certeza de que si no llega más lejos es porque no podía, no porque no quisiera.

Nos despedimos de Antonio Santos dándole las gracias por su generosa humildad y por esa mirada suya tan humana y profunda, casi de niño, que nos hermana, como lectores y como personas, con sus emociones y sentimientos hacia las coplas de Jorge Manrique. 


¡Disfrutarlo en nuestra Biblioteca!

jueves, 16 de julio de 2020

EL KALEVALA CANINO




¿Qué os parece si leemos juntos para despedirnos? Han llegado los ejemplares de El Kalevala canino que esperábamos cuando tuvimos que quedarnos en casa y, aunque el cole esté cerrado, podemos encontrarnos en la Biblioteca Municipal que ya ha abierto sus puertas para estas vacaciones.


Y así comenzamos la desescalada hacia el curso que vieneviéndonos las caras y jugando a viajar desde el azul de nuestros primeros días de verano en la serranía conquense hasta las lejanas tierras de Finlandia. ¿Imagináis qué belleza celebrar la fiesta del solsticio en una cabaña para contemplar el sol de medianoche? ¿Qué sabemos de este rico país de la UE, encajado entre Rusia y Suecia, aparte de su envidiable Sistema Educativo?  ¿Por qué nos resulta tan complejo leer palabras en finés?



El Kalevala canino de Mauri Kunnas es una interpretación de El Kalevalauna obra que recopila los cantos y poemas antiguos del pueblo finlandés escrita en forma épica por Elias Lönrot. Cada año, entre 1828 y 1844, Lönrot viajaba más de mil kilómetros a pie, en esquís, en barco o en trineo, para conocer el repertorio de la antigua tradición oral. A partir de este material, Elias Lönnrot ideó la trama, construyó la historia y creó un conjunto de personajes tan convincentes que su obra se convertiría en la epopeya de Finlandia, símbolo de su identidad y base del idioma y la cultura nacional finlandesa. Por ello, su fiesta nacional, el Kalevala, se celebra el 28 de febrero, día en que, en 1835, Lönnrot terminó el prólogo de su libro. Años más tarde, en 1849, publicó la versión ampliada que hoy conocemos como Kalevala y que, desde entonces hasta nuestros días, ha inspirado las obras de numerosos escritores, pintores, escultores y músicos. Encontramos su influencia, por ejemplo, en Tolkien que llegó aprender finés para leer la obra en su lengua original, y se basó en él para inventar algunas lenguas élficas. 


Nuestra aventura “kalevaniana” empieza con un juego que nos permite  entrenar la mirada familiarizarnos con los nombres, difíciles de recordar y pronunciar para nosotros, de los principales personajes de esta historia que Mauri Kunnas nos presenta en la primera doble página del álbum. Buscamos qué ilustración del libro corresponde a las versiones que hace el autor de la obra del pintor Gallén-Kallela y buscamos semejanzas y diferencias con el original basado en la famosa epopeya.



Lo primero que nos llama la atención de la versión canina de Mauri Kunnas es que en el tríptico de Aino cambia el rol de los personajes del original. Aquí es la doncella la que quiere seducir al anciano que se ve obligado a huir de ella, lo que nos hace contemplar la escena con una sonrisa. Nos encanta el humor, la expresividad, el dinamismo y el colorido de sus ilustraciones y nos perdemos en la cantidad de detalles que podemos observar; todo está lleno de vida, hasta los seres más minúsculos (nos intriga mucho el pequeño guerrero con casco y hacha que aparece junto a Väinämoinen, primero pensamos que podía ser su espíritu pero al final, influidos por la actual circunstancia de la pandemia, terminamos llamándole “el virus” y buscándole en cada página).



Y con la Suite Lemminkäinen de Sibelius y el murmullo del agua como fondo, 
comenzamos la lectura en voz alta:

“Hace mucho, mucho tiempo, cuando el mundo aún era joven, habitaba en las tierras de Kalevala, una tribu de perros, salvaje y libre. En la vecina y oscura Pohjola vivía un clan de feroces y malignos lobos. Entre ambos residía el pequeño pero tenaz pueblo de los gatos.”


El héroe de las tierras perrunas de Kalevala es Väinämoinen que domina el poder mágico de la palabra con sus hechizos y encantamientos y es capaz de derretir los corazones de dioses, héroes, astros y todo ser viviente cuando canta acompañado con el Kantele que él mismo inventa y construye.



Le acompaña Ilmarinen, un hábil herrero capaz de forjar el Sampo, molino mágico portador de todo lo bueno (muele harina en abundancia, monedas y sal) que provocará la lucha entre la tribu de los perros y la de los lobos porque ambas quieren poseerlo.



También surge el conflicto a causa de la doncella de Pohjola, un personaje con carácter que contrasta con la sumisa Aino como se puede observar en su respuesta a la petición de matrimonio:


“¿Quién recogería las bayas de los bosques de Pohjola? ¿Quién recogería las setas de las tierras de los lobos si me casara contigo? ¿Quién haría cantar a los pájaros y trinar al cuco?"

Väinämoinen, Ilmarinen y el alocado y pendenciero gato Lemminkäinen -que llega a viajar al peligroso reino de los muertos- pasan por arriesgadas pruebas para conseguir su mano.



Héroes, magos, dioses, monstruos y gigantes, objetos mágicos, sortilegios y encantamientos, son los ingredientes de esta emocionante aventura con un sorprendente final, a modo de conclusión humorística en la que el autor nos desvela el origen remoto de nuestra amistad con los perros, que dará pie a un “intenso” debate sobre si es preferible la libertad a la comodidad o viceversa.  


Mauri Kunnas (Vammala, 1950) es el autor vivo más importante de la literatura infantil finlandesa. Se graduó en la Universidad de Helsinki en diseño gráfico y comenzó a dibujar en revistas, primero dibujos animados y después caricaturas políticas. Su primer álbum ilustrado se publicó en 1975 y desde entonces ha publicado más de cuarenta títulos, entre los que destacan los basados en hechos históricos o literarios de su país.
En castellano podíamos encontrar Las traviesas aventuras de Robin Hood, La magia de Papá Noel, La vuelta al mundo del Señor Kánkel y Ven a conocer el universo, pero El Kalevala canino, publicado por primera vez en 1992, ha tenido que esperar a que la editorial A Fin de Cuentos lo publicara, traducido por Luisa Gutiérrez Ruiz del finés, a principios de este año en su Colección ¡Hú! - Humor inteligente para niñas, niños y grandes.

Nosotros, como habéis visto, hemos disfrutado muchísimo con su lectura y con el paso de las estaciones y la infinidad de detalles y misterios que contaban sus imágenes. Gracias a Teresa Benéitez, editora de A Fin de Cuentos, por hacérnoslo llegar y a Ana Belén, por abrir la biblioteca y acompañarnos en esta aventura. 

domingo, 31 de mayo de 2020

LA EXTRAORDINARIA HISTORIA DE LA GALLINA MANUELA


¿Lo impensable o lo imposible?


En estos días extraños en que lo real y lo irreal, lo posible y lo imposible, lo pensable y lo impensable se confunden, nos confunden, y necesitamos historias que generen conversación y buen humor, os recomiendo la última lectura que hicimos en el aula, el último álbum que llegó a nuestra biblioteca, La extraordinaria historia de la gallina Manuela editada por Edelvives en 2019. 


En él, encontramos muchas de las características de la obra del autor francés André Bouchard -cambios de punto de vista narrativo, finales inesperados, varias capas de lectura, temas delicados como el abuso de poder, las diferencias sociales y el sistema de trabajo capitalista, diferentes matices de humor y una endeble frontera entre la realidad y la ficción- que se pudo contemplar en la muestra del Museo ABC “André Bouchard en su tinta” el  año pasado en Madrid

La exposición estaba agrupada en torno a cuatro bloques temáticos: Sonrisas a pedir de boca, ¡Sorpresa!, Sorbete de prensa y, por último, Postre: porciones de realidad agridulce, donde se encontraba La extraordinaria historia de la gallina Manuela, que invitaba a explorar las ilustraciones, y los pensamientos que nos despiertan, como corresponde al concepto de lectura activa que exige la obra de Bouchard. 

Si yo pregunto en clase ¿Qué cosas no podría hacer una gallina? La primera respuesta será, probablemente, volar, pero si les muestro la portada del álbum siempre habrá alguien que diga: tener dientes. Y es que André Bouchard tituló esta historia Quand les poules auront des dents, cuando las gallinas tengan dientes, una frase hecha para decir que nunca haremos lo que nos proponen y que hacía imposible la traducción al castellano, “cuando las ranas críen pelo”, sin cambiar de protagonista. Así, Elena Gallo Krahe, la traductora, ha optado por reflejar en el título el humor y la fuerza que rezuman las imágenes y el texto.



Manuela es una gallina de ciudad que vive en un bloque de apartamentos y despierta cada mañana con el canto del gallo, se prepara el desayuno y se mete en el cuarto de baño para asearse. Hasta aquí, todo perfecto, pero…el narrador se interrumpe -para sorpresa del lector- porque su hijo le dice: “¡Las gallinas no tienen dientes! ¿Qué clase de cuento es este?” ante lo que el padre intenta pactar con el niño lo fantástico o insólito que está dispuesto a aceptar, dentro de la ficción que supone el cuento, y lo que encuentra,  o no, divertidoCon este quiebro, el autor consigue una empatía traviesa con el lector, que intenta anticipar cuándo y por qué tendrá lugar el nuevo desacuerdo entre estos personajes, se sorprende cuando no ocurre lo esperado y se regocija cuando sus previsiones se cumplen.

«Procuro evitar en mi obra las simplezas edulcoradas y la provocación fácil y gratuita. Siento demasiado respeto por mis lectores, sobre todo cuando me dirijo a un público tan exigente como es el público infantil».




André Bouchard continúa con la narración, que el niño interrumpe cada vez que no admite el pacto ficcional con el adulto, combinando el uso de la página y la doble página. El contorno de los personajes, delimitado en negro, hace resaltar las figuras sobre el fondo coloreado en acuarela. Las escenas quedan como difuminadas, un poco irreales, al no estar enmarcadas sobre el blanco de la página.


La tonalidad de las escenas, plomizas y agobiantes cuando Manuela vive explotada en la ciudad, azules y aéreas cuando huye a la naturaleza, va aumentando su luminosidad hasta llegar al crescendo en rojo del final, cuando Manuela, en la última sorpresa narrativa, se libera del poder de decisión que han ejercido sobre ella los humanos y se convierte en la única protagonista de su historia.



Y colorín colorado… -colorado literalmente, profe, exclama un niño- este cuento se ha acabado.

La historia de la gallina Manuela se ha acabado, pero ¿qué pasaría si cambiásemos la frase hecha francesa por "Cuando las ranas críen pelo"? (podemos investigar también cuál es su equivalente en inglés u otros idiomas) 
¿Queréis que escribamos una nueva historia con diferente protagonista? 
1º- Buscaremos nombre propio para ella, elegiremos el título y diseñaremos la portada.
2º- Pensaremos qué otras tres cosas no puede hacer una rana además de tener pelo. 
3º- Imaginaremos dónde vive, qué hace y sobre todo cuál es su sueño y cómo lo consigue. 



viernes, 1 de noviembre de 2019

¡QUÉ RISA DE HUESOS!



Cuando el viejo ejemplar de nuestra biblioteca estaba a punto de desintegrarse por el uso, Kalandraka vuelve a editar este clásico contemporáneo perfecto para contar, cantar y jugar en estos días en que el colegio y las calles se visten de Hallowen.
¡Qué risa de huesos! mantiene un formato similar al de la edición inglesa para que podamos disfrutar de la gracia y la frescura de las ilustraciones de Janet Ahlberg, demasiado pequeñas en la antigua edición. La encuadernación en cartoné y las imágenes de la portada que se iluminan en la oscuridad hacen de este álbum ilustrado una auténtica gozada.


Esta historia comienza cuando Janet y Allan Ahlberg se conocieron en un curso para docentes de la Universidad  y se casaron en 1969. Allan trabajaba como maestro y Janet, demasiado tímida para la enseñanza, comenzó a ilustrar hasta que un día, cansada de trabajar para otros autores, le pidió a su esposo que le escribiera una historia. 

A partir de entonces, durante 20 años hasta la muerte de Janet en 1994, escribieron e ilustraron juntos más de 40 libros. Ella pintaba en un desván sobre el garaje mientras él escribía en el cobertizo del jardín. Formaron un gran equipo; los textos rítmicos y sencillos de Allan se integran a la perfección con las expresivas y juguetonas ilustraciones de Janet por las que obtuvo en dos ocasiones la Medalla Kate Greenaway. 

Tras la muerte de su esposa, Allan se mudó a Londres y ha seguido escribiendo, incluso colaborando con su hija Jessica que también es ilustradora y que fue una gran inspiración para el trabajo de la pareja.


Pero quizá la idea para escribir ¡Qué risa de huesos! -aunque se publicó por primera vez en 1980- le llegara a Allan de un tiempo anterior a su matrimonio cuando trabajaba como sepulturero (uno de los muchos trabajos que tuvo antes de ser maestro). Para el texto de esta historia utiliza la repetición de varios elementos que nos llevan desde una colina hasta el sótano donde viven los tres protagonistas de esta historia, un gran esqueleto, un pequeño esqueleto y un esqueleto perruno, que una noche deciden salir a pasear y asustar a alguien.


Es un texto perfecto para que los niños interactúen en la narración y la memoricen porque ahora vamos a acompañar a los esqueletos en el camino inverso hasta que llegan al parque y podemos aprender las canciones de estos personajes juguetones que no encuentran a nadie a quien asustar y se entretienen asustándose entre ellos hasta que deciden volver de nuevo a casa.


Las ilustraciones sobre fondo negro con colores vibrantes subrayan ese juego del texto entre lo oscuro y tenebroso del tema con el desarrollo humorístico de la trama y el comportamiento adorable de los personajes. Janet utiliza la alternancia de las ilustraciones que llenan la página y la doble página con las viñetas tipo comic enmarcadas en color en las que los personajes cantan o dialogan.  Incluso alguna ilustración parece un auténtico dibujo animado.


Nosotros hemos aprovechado sus fantásticas ilustraciones para fabricar un kamishibai casero y unos cuantos esqueletos para poder contar esta divertidísima historia a los más pequeños.


También hemos visto "Fright Night", el último episodio de la serie de TV emitida por la BBC en 1992,  basado en este álbum. Los demás capítulos se inspiran en otros títulos del matrimonio Ahlberg con los mismos protagonistas que no fueron traducidos al castellano. 

lunes, 30 de septiembre de 2019

LA NIÑA INVISIBLE


Esta es Trog con Gris, el lobezno que le salva la vida; Ella, a cambio, le otorga su nombre.

Trog se preguntó qué pensaría de ella la tribu si se enterase de que le había dado un nombre a un animal, pero tenía la necesidad de darle las gracias por haberla rescatado, y no podía hacerlo si el lobo no tenía uno.
Pero Trog, como veréis, no actúa siempre como los demás esperan de ella. Vive en una cueva en lo alto de una colina con su familia y le gusta escuchar las enseñanzas de Groo, el hechicero. Le apasionan las historias sobre las tribus que habitan el mundo, sobre todo de la suya, los Invisibles, y conoce la Canción del Viaje mejor que nadie.

La décima Nieve se ha derretido
Todos los niños que tienen coraje
Cuando la noche se llena de aullidos
Antes del sol empiezan el viaje…

Por eso sabe que solo pueden llevarse piedras afiladas, arco y flechas, que deben cuidarse de las fieras y los Hombres de Barro y regresar a la colina después de cruzar la Montaña que Toca El Cielo y el espeso valle de las Mil Espinas.

Regresa y ofrece una buena presa
Que tus propias manos hayan cazado
Si no cumples con esta promesa
De los Invisibles serás desterrado.

Trog es la más rápida encendiendo un fuego, talla las piedras más afiladas y es la mejor identificando animales peligrosos. Sin embargo, a pesar de su valía y de estar a punto de cumplir las diez Nieves, nadie en su tribu piensa que ella pueda realizar el Viaje y, de repente, nada de lo que hace tiene sentido.

¿Qué sentido tiene aprender a rastrear una presa si no puedo abandonar la colina ni para cazar una oruga para el desayuno? ¿De qué sirve conocer cada palabra de la Canción del viaje si solo pueden hacerlo los niños?


La Niña Invisible narra, con la estructura del cuento tradicional, una sencilla historia llena de aventuras y sorpresas ambientada en la Prehistoria. La protagonista consigue emprender un viaje iniciático en el que deberá superar el miedo, enfrentarse a los peligros y tomar decisiones que harán que la vida de los Invisibles, hombres y mujeres, cambie para siempre. 


La obra fue premiada con El Barco de Vapor 2018 en literatura Infantil (en Juvenil, el premio Gran Angular fue para Biografía de un cuerpo de Mónica Rodríguez) y publicada por SM en una lujosa edición que llegó a nuestra biblioteca como regalo de las Reinas Magas. Con La niña invisible disfrutamos del último Club de Lectura en el aula dentro de nuestro proyecto “Las Chicas son guerreras. Autoras y personajes indómitos en LIJ” e intercambiamos correspondencia sobre nuestras impresiones de su lectura con otros lectores del CRA.

“Este libro me ha gustado mucho porque me encanta la prehistoria y me ha encantado ver las tradiciones de la antigüedad. Además me gustó ver cómo la protagonista rompió barreras al ser la primera Niña Invisible.”

Fotografía Estrella Jover

David Peña Toribio, conocido como Puño, es autor del texto -a pesar de ser también ilustrador, fotógrafo y diseñador gráfico- y las ilustraciones son obra de Marta Altés, autora afincada en Londres y que también escribe los textos de sus obras. 


Este curso hemos vuelto a pedir para nuestro Club de lectura, en 4º de Primaria, La niña invisible y estamos disfrutando de lo lindo con las aventuras de Trog, la niña que nos enseña cómo se vivía en la Prehistoria. Nos fascina imaginarla comiendo sus manjares favoritos: ciempiés, arañas, fresas, huevos de serpiente, un panal lleno de miel..., o preparando su equipaje sobre la piel de mamut, también cómo sonaría su lenguaje y sus canciones, o cómo se sentiría, pequeña y sola, bajo un cielo cuajado de estrellas en medio de un mundo aún misterioso y lleno de peligros. 
Las ilustraciones de Marta Altés ayudan a trasmitir esas sensaciones llenando la página o la doble página de colores más oscuros en los momentos de mayor tensión o angustia y con más fondo blanco para la relajación o la alegría. 


  Os contaremos nuestras impresiones cuando terminemos de leerla; por ahora os dejamos algunos de los dibujos que hicimos en clase inspirándonos en la lectura.

La fotografía de Puño se hizo para una entrevista que puedes leer aquí. Si quieres saber más sobre por qué escribió este libro entra aquí. 
La fotografía de Marta Altés es de Nuria Rius y puedes verla en su página de facebook o instagram. Para saber más sobre su trayectoria puedes leer esta entrevista  o entrar en su página web.