sábado, 28 de febrero de 2026
lunes, 5 de enero de 2026
Buenas LECTURAS Por UN Buen AÑO
CARTA A LAS REINAS MAGAS
Queridas Reinas Magas, la recuperación de una rotura de
muñeca en los últimos meses de este año aciago, digno de Una
serie de catastróficas desdichas -con mal principio y final nefasto
- me ha impedido escribiros cuando suelo hacerlo. Mi único deseo era que
terminara el año y poder pediros un poquito de paz, para mí y para el mundo, en
este recién estrenado 2026.
Pero mi fe en la magia o los milagros es limitada, y me conformaré con la belleza que aportan las siguientes lecturas, elegidas entre tantas novedades, que merecen un lugar especial en nuestras casas y en las bibliotecas escolares.
Minibiblioteca. Maurice Sendak. Traducción: Gloria Fuertes. Kalandraka
Hansel y
Gretel. Maurice Sendak. Stephen King. Lumen
El principito revisado. Jorge
Consuegra. Ore
Porque te enamoras de clásicos que no
conocías
La locomotora y otros poemas
divertidos. Julián Tuwin. Lewitt-Him. Vacamú.
Harold y el lápiz morado. Crokett
Johnson. Wonder ponder.
Porque nos gusta reír y jugar
Desventuras de un cerdo colosal en
la Biblioteca Nacional. Marta Azcona. Anna Font García. Takatuka
Con las botas de la A. Poemas para
caminar. Mar Benegas y Olga Capdevilla, A buen paso.
Soñar
Piedra a piedra. Giuliano Ferri. Kalandraka
No es una pantera. Cristina Pieropán. Ekaré
El tranvía número Flor. Guia Risari. Federico Delicado. Kalandraka.
Bajo el asfalto, la flor. Mónica Rodríguez. Rocío Araya. A fin de cuentos.
Y pensar
La fábrica de las preguntas. María José Ferrada Lefenda.
Isidro Ferrer. A buen paso.
El rincón de pensar. Pieter van der Heuvel. Litera.
La mujer multiplicada (o dividida). Elena Losada. Amanda
Mijangos. Ekaré
Porque necesitamos narrativa en
todas las edades
Las crueles batallas de la reina
Chincheta. Quim Cruselles Alberch. Aina Bonet
Bohigas. La Galera.
La
señora Chatarra. Camila Monasterio. Ignasi Blanch.
Takatuka.
Por
un segundo. Ana Campoy. Beatriz
Castro. Edelvives.
Cuando fuimos tortugas. Mar Benegas. Alicia
Varela. Nube de Tinta.
Una bicicleta y un dragón (y una
bala perdida) Daniel Hernández Chambers. Eva Vázquez. Degomagom.
Porque el formato cómic mantiene la
calidad literaria de la novela
El ojo del lobo. Daniel
Pennac, Mathieu Sapin. Astiberri
Caperucita en Manhattan. Helena
Bonastre. Catalina González Vilar. Siruela.
Y podemos ver
después (o antes) la película
El gigante de hierro. Ted Hughes. Chris
Mould. Blackie Books.
Una serie de catastróficas
desdichas. Un mal principio. Lemony Snicket. Montena.
Porque la fotografía dialoga con el texto literario integrándose en el imaginario como un lenguaje al servicio de la creatividad y no, como es habitual, del consumo.
El paseo. María
José Ferrada Lefenda, Motoko Toda. Vega Mayor, Hugo Ferrer. A buen paso
La espera. Arthur Binard.
Tadaski Okakura. Kalandraka.
Visión de Nueva York. Carmen
Martín Gaite. Siruela.
Porque ofrecen una mirada necesaria
sobre la creación literaria y la infancia.
Mi mundo perdido. Astrid
Lindgren. Kókinos
Las palabras salvajes. Ensayos
incompletos. Gabriel Janer Manila. Palabratorio.
Cada uno ve lo que sabe. Anna
Juan Cantavella, Sonia Martínez López. Gustavo Gili.
¡Feliz Lectura para
el nuevo año!
*El color de los títulos sugiere una posible edad recomendada: Etapa de Infantil, Primero y segundo, Tercero y cuarto, Quinto y Sexto de Primaria. Adultos.
*Por si queréis recordar nuestra
selección de años anteriores: Dídola
Pídola Pon: CARTA A LAS REINAS MAGAS. Dídola
Pídola Pon: LECTURAS QUE DEN MUUUUCHO QUE HABLAR, Año Nuevo, lecturas
nuevas. Porque nos gusta leer. Lecturas que sean aire
fresco, Lecturas como abrazos, Que nos hagan volar, Que son un regalo, Carta a las Reinas
Magas, Libros que vienen del
bosque y algunos más
jueves, 6 de noviembre de 2025
CON LAS BOTAS DE LA A
Poemas
para caminar
¡Estamos de aniversario! En la primera reseña de este blog, Con el ojo de la i, os invitaba a un viaje en tren, con ese traqueteo acompasado que nos hace habitar entre la ensoñación y lo real, mientras jugábamos con las palabras.
Diez años después, os propongo celebrar el camino recorrido con otro viaje, esta vez a pie, de nuevo con Mar Benegas y Olga Capdevilla, A buen paso.
Con las botas de la A, poemario oulipiano que, ya desde el título, rinde homenaje al espíritu de la editorial para caminantes curiosos, A buen paso, que ha sido casa, desde entonces, de muchos libros de Mar -y cobijo para nosotras, lectoras y lectores- y a su incansable editora, Arianna Squilloni.
Las ilustraciones juguetonas y divertidas de Olga Capdevilla, ahora en colores fosforito, nos trasmiten la energía necesaria para emprender esta nueva aventura.
Preparar el paseo.
Caminar, pasear,
atravesar sendas.
seguir caminos,
a buen paso.
Perder el norte
y volver a
encontrarlo.
Ven
con esta A andarina
a recorrer el mundo.
Comienza el paseo con un abecedario tautograma para caminantes, seguido de metáforas, retruécanos y monorrimas. Continuamos con preguntas sin respuesta convertidas en greguerías.
¿Jugamos con la música de las vocales? Escucha como suena un lipograma.
En este poema, un ogro mudo y glotón devora cada A que cabría en el poema (no deja ninguna) y, de repente, habla, canta, salta, nada…
¿Podrías reproducir el
prodigio de este ogro siempre mudo? ¿Probamos con la E, la I, la O y la U?
Damos un paso más con los idiomas secretos que ya encontramos en Con el ojo de la I, onomatopeyas, alfabeto morse, trabalenguas…
¿Sabrías hablar en pajarístico? (encontrarás referencias a este idioma en un poema del bellísimo Diez pájaros en mi ventana de Felipe Munita) ¿Buscamos los anagramas que oculta cada verso?
Terminamos el paseo con adivinanzas y juegos oulipianos que nos llevan a dibujar el poema.
Llegamos al final del camino
y regresamos a casa.
Caminar a buen paso,
la vida es una aventura,
un paseo,
una senda que atraviesa el bosque.
La a y sus botas
te desean un buen viaje de vuelta.
Por cierto, ¿Conoces el significado del acrónimo Oulipo? Con las botas de la A incluye un pequeño manual práctico sobre el arte de caminar para que despejes esta y otras incógnitas.
viernes, 24 de octubre de 2025
DESVENTURAS DE UN CERDO COLOSAL EN LA BIBLIOTECA NACIONAL
(Con
instrucciones para lavar cuidar los libros)
Qué mejor título para celebrar el día de la biblioteca -este año con el lema "Contra la desinformación: bibliotecas"- que las hilarantes aventuras y desventuras de este gorrino cabezahueca, dulce y obediente, escritas en verso por María Azcona, con las delicadas, dinámicas y traviesas ilustraciones de Anna Font en la cuidadísima edición de Takatuka.
Érase un día azotado por el
viento,
érase un día de clima turbulento,
érase un día tan frío que pelaba,
que llovía, nevaba, granizaba.
(…)
Allí la encargada,
una tal doña Socorro,
lo recibió con
guantes, abrigo y gorro.
-Me voy-dijo-, que
tengo jaqueca.
¿Cuidarás hasta las cinco de la biblioteca?
Así quedó el cochino de encargado, tan tranquilo en compañía de una araña, hasta que llegó una banda de cretinos que venía de una cata de vinos. En un visto y no visto se esfumó la paz y el ruido se convirtió en tormento desoyendo el ¡¡Chitón!! que soltó el cerdo.
En vez de callar, los visitantes
asaltaron,
rabiosos, los estantes,
y perpetraron actos
tan violentos
como en el capítulo dos os cuento.
¿Pondrá nuestro marrano solución al estropicio antes de que vuelva la tal
doña Socorro “que parece amable y buena gente, pero tiene un carácter
superfuerte”? ¿O, como cerdo cobarde, pondrá pies en polvorosa en vez de dar la
cara? ¿Qué fue de los descerebrados culpables del destrozo? ¿Recordáis que era un
día azotado por el viento, un día de clima turbulento, un día tan frío que
pelaba, que llovía, nevaba, granizaba? Solo os diré que en el capítulo ocho, doña
Socorro, con gorro y sin jaqueca, reaparece dispuesta a liarse a mamporros.
La historia termina con cinco breves consejos para cuidar los libros. El último de ellos da pie al clásico ¿Quieres que te lo cuente otra vez? convirtiéndolo en un cuento circular.
No dejéis los libros al alcance de bichos cretinos
que vengan beodos de una cata de vinos.
si queréis saber por qué, leed este cuento otra vez.
¡Feliz día de la Biblioteca!
Puedes descargar aquí el cartel conmemorativo del Día Internacional de la Biblioteca
martes, 30 de septiembre de 2025
POR UN SEGUNDO
Por un segundo de Ana Campoy, premio Ala Delta 2025, de
la editorial Edelvives con ilustraciones de Beatriz Castro, es un libro de narrativa con una prosa que fluye con naturalidad,
interpela al lector, lo sumerge en varias tramas bien construidas, presenta
personajes que evolucionan a lo largo de la historia, permite diversas capas de lectura y hace referencia
y dialoga con un clásico de la LIJ convirtiéndose en puente que nos lleve a
querer conocer y/o profundizar en su obra.
Y es que hay libros que aparecen por arte de magia en respuesta a la
pregunta que te planteas en ese momento.
Mientras preparaba un monográfico sobre Michael Ende desde la perspectiva de
la vigencia de su obra en la actualidad, de la
crítica a la sociedad mecanizada y de consumo que lleva implícita y de su
potencia como puente entre generaciones de lectores, descubrí Por un
segundo que comienza precisamente con el epílogo con que Ende pone fin
a Momo, la obra que reúne muchas inquietudes del autor y que tanto me
impactó en la adolescencia:
“Le he contado todo esto-dijo-, como si ya hubiera ocurrido. También como si fuera a ocurrir en el futuro. Para mí no hay demasiada diferencia”.
“Quise hacer una reflexión sobre la competitividad y, ya metida en faena y
acordándome de Momo, me di cuenta de que este libro iba a ser heredero
de todo lo que Michael Ende quería contar.
Por un segundo también habla de la competitividad social que está muy relacionada con la personal, en este mundo individualista en el que nos pretenden meter para que vayamos todos a codazos. (…) El único modo que tenemos hoy en día para hacer frente a todo eso que nos acecha es uniéndonos.”
“Voy a contarte una historia que habla de segundos. Por lo normal, cuando mencionas los segundos, la gente piensa en los pedazos de tiempo que componen los minutos. Esos momentos breves que forman parte de algo más grande. Pero yo quiero hablar de otros segundos: los que vienen después de los primeros. Es decir, los que quedan en segundo lugar.”
Porque Segundo quiere ser astronauta, sí, pero también quiere ser el
primero en algo y por eso pide ayuda a Bianca, súper campeona en matemáticas, para
preparar las pruebas teóricas del concurso y a Chiqui como entrenador para la
prueba física. Enseguida aparece otro misterioso colaborador que deja acertijos
en su puerta y que cuida una tortuga, Júpiter, en claro homenaje a Casiopea, la
tortuga de Momo.
“No podía ser un error.
El boli había dibujado unas letras sobre el caparazón de la tortuga. El autor
del mensaje oculto tenía muy claras sus intenciones y sabía el efecto que causaría
en mí.
Sobre la concha la
palabra “VEN” dejaba muy claro su mensaje. Y yo, al descubrirlo, sentí que
volvía a emocionarme.”
Segundo se esfuerza muchísimo en clase y saca muy buenas notas pero su
compañero Max, además de encantador y simpático, siempre es el mejor.
“Es imposible que Max
caiga mal a alguien, ni siquiera a mí. Por eso que sea tan brillante es un
verdadero drama en mi vida, porque soy incapaz de odiar tanta perfección.”
Así que os podéis imaginar cómo se siente cuando descubre que Max, el Máximo, también se ha presentado al concurso.
“El recién llegado era un
desconocido, un tipo vestido de gris que yo no había visto en mi vida. (…)
-Piense en lo que ha
hecho en toda su vida. TRABAJAR. Sí. Sé cómo se siente. Malgastando su vida
entre estas cuatro paredes. Atado al negocio. Pero ¡sabe? No tiene por qué ser
así. ¿No quiere un coche impresionante? ¡O, mejor! ¡Una caravana! O, tal vez,
¿un chaletazo? ¿Y comprarle una buena consola a su nieto? Es momento de
retirarse y dejar paso al mundo moderno. (…)
-Fuera, fuera-ladró el
abuelo desde el escaparate-. ¡Sois solo tazas vacías! ¡No hay nada dentro!”
Los conflictos y deseos planteados en la novela -los colectivos y los individuales, a los que se refería Ana en la entrevista- llevan a sus protagonistas a “mirar fuera de la caja” para encontrar soluciones. Se hace necesario cambiar de perspectiva, ponerse en el lugar del otro, unir fuerzas y seguir adelante, paso a paso, como auténticas tortugas.
¡Feliz lectura!































