lunes, 5 de enero de 2026

Buenas LECTURAS Por UN Buen AÑO


 CARTA A LAS REINAS MAGAS


Queridas Reinas Magas, la recuperación de una rotura de muñeca en los últimos meses de este año aciago, digno de Una serie de catastróficas desdichas -con mal principio y final nefasto - me ha impedido escribiros cuando suelo hacerlo. Mi único deseo era que terminara el año y poder pediros un poquito de paz, para mí y para el mundo, en este recién estrenado 2026.

Pero mi fe en la magia o los milagros es limitada, y me conformaré con la belleza que aportan las siguientes lecturas, elegidas entre tantas novedades, que merecen un lugar especial en nuestras casas y en las bibliotecas escolares.




Porque se crea una nueva versión de la obra original

Minibiblioteca. Maurice Sendak. Traducción: Gloria Fuertes. Kalandraka

Hansel y Gretel. Maurice Sendak. Stephen King. Lumen

El principito revisado. Jorge Consuegra. Ore


Porque te enamoras de clásicos que no conocías


La locomotora y otros poemas divertidosJulián Tuwin. Lewitt-Him. Vacamú.

Harold y el lápiz morado. Crokett Johnson. Wonder ponder.


Porque nos gusta reír y jugar


Desventuras de un cerdo colosal en la Biblioteca Nacional. Marta Azcona. Anna Font García. Takatuka

Con las botas de la A. Poemas para caminar. Mar Benegas y Olga Capdevilla, A buen paso.


Soñar


Piedra a piedra. Giuliano Ferri. Kalandraka

No es una pantera. Cristina PieropánEkaré

El tranvía número Flor. Guia Risari. Federico Delicado. Kalandraka.

Bajo el asfalto, la flor. Mónica Rodríguez. Rocío Araya. A fin de cuentos.



Y pensar


La fábrica de las preguntas. María José Ferrada Lefenda. Isidro Ferrer. A buen paso.

El rincón de pensar. Pieter van der Heuvel. Litera.

La mujer multiplicada (o dividida). Elena Losada. Amanda Mijangos. Ekaré


Porque necesitamos narrativa en todas las edades


Las crueles batallas de la reina Chincheta. Quim Cruselles Alberch. Aina Bonet Bohigas. La Galera.

La señora Chatarra. Camila Monasterio. Ignasi Blanch. Takatuka.

Por un segundo. Ana Campoy. Beatriz Castro. Edelvives.

Cuando fuimos tortugas. Mar Benegas. Alicia Varela. Nube de Tinta.

Una bicicleta y un dragón (y una bala perdida) Daniel Hernández Chambers. Eva Vázquez. Degomagom.


Porque el formato cómic mantiene la calidad literaria de la novela


El ojo del lobo. Daniel Pennac, Mathieu Sapin. Astiberri

Caperucita en Manhattan. Helena Bonastre. Catalina González Vilar. Siruela.


Y podemos ver después (o antes) la película


El gigante de hierro. Ted Hughes. Chris Mould. Blackie Books.

Una serie de catastróficas desdichas. Un mal principio. Lemony Snicket. Montena.


Porque la fotografía dialoga con el texto literario integrándose en el imaginario como un lenguaje al servicio de la creatividad y no, como es habitual, del consumo.


El paseo. María José Ferrada Lefenda, Motoko Toda. Vega Mayor, Hugo Ferrer. A buen paso

La esperaArthur Binard. Tadaski Okakura. Kalandraka.

Visión de Nueva York. Carmen Martín Gaite. Siruela.


Porque ofrecen una mirada necesaria sobre la creación literaria y la infancia.


Mi mundo perdidoAstrid Lindgren. Kókinos

Las palabras salvajesEnsayos incompletos. Gabriel Janer Manila. Palabratorio.

Cada uno ve lo que sabe. Anna Juan Cantavella, Sonia Martínez López. Gustavo Gili.


¡Feliz Lectura para el nuevo año!


*El color de los títulos sugiere una posible edad recomendada: Etapa de InfantilPrimero y segundoTercero y cuartoQuinto y Sexto de Primaria. Adultos.

*Por si queréis recordar nuestra selección de años anteriores: Dídola Pídola Pon: CARTA A LAS REINAS MAGAS. Dídola Pídola Pon: LECTURAS QUE DEN MUUUUCHO QUE HABLAR, Año Nuevo, lecturas nuevas. Porque nos gusta leerLecturas que sean aire frescoLecturas como abrazosQue nos hagan volarQue son un regalo, Carta a las Reinas Magas, Libros que vienen del bosque y algunos más

 

jueves, 6 de noviembre de 2025

CON LAS BOTAS DE LA A

 

Poemas para caminar

¡Estamos de aniversario! En la primera reseña de este blog, Con el ojo de la i, os invitaba a un viaje en tren, con ese traqueteo acompasado que nos hace habitar entre la ensoñación y lo real, mientras jugábamos con las palabras. 

Diez años después, os propongo celebrar el camino recorrido con otro viaje, esta vez a pie, de nuevo con Mar Benegas y Olga Capdevilla, A buen paso.

Con las botas de la A, poemario oulipiano que, ya desde el título, rinde homenaje al espíritu de la editorial para caminantes curiosos, A buen paso, que ha sido casa, desde entonces, de muchos libros de Mar -y cobijo para nosotras, lectoras y lectores- y a su incansable editora, Arianna Squilloni. 

Las ilustraciones juguetonas y divertidas de Olga Capdevilla, ahora en colores fosforito, nos trasmiten la energía necesaria para emprender esta nueva aventura.

      

       Preparar el paseo.

       Caminar, pasear,

       atravesar sendas.

       seguir caminos,

       a buen paso.

 


       Perder el norte

       y volver a encontrarlo.

 


       Ven

       con esta A andarina

       a recorrer el mundo.





Comienza el paseo con un abecedario tautograma para caminantes
, seguido de metáforas, retruécanos y monorrimas
Continuamos con preguntas sin respuesta convertidas en greguerías.

¿Jugamos con la música de las vocales? Escucha como suena un lipograma.

En este poema, un ogro mudo y glotón devora cada A que cabría en el poema (no deja ninguna) y, de repente, habla, canta, salta, nada… 

¿Podrías reproducir el prodigio de este ogro siempre mudo? ¿Probamos con la E, la I, la O y la U?

Damos un paso más con los idiomas secretos que ya encontramos en Con el ojo de la I, onomatopeyas, alfabeto morse, trabalenguas… 


¿Sabrías hablar en pajarístico? (encontrarás referencias a este idioma en un poema del bellísimo Diez pájaros en mi ventana de Felipe Munita) ¿Buscamos los anagramas que oculta cada verso?

Terminamos el paseo con adivinanzas y juegos oulipianos que nos llevan a dibujar el poema.

      

Llegamos al final del camino

y regresamos a casa.

Caminar a buen paso,

la vida es una aventura,


un paseo,

una senda que atraviesa el bosque.

La a y sus botas

te desean un buen viaje de vuelta.




Por cierto, ¿Conoces el significado del acrónimo Oulipo? Con las botas de la A incluye un pequeño manual práctico sobre el arte de caminar para que despejes esta y otras incógnitas. 



Gracias a todas las personas que han entrado a pasear por las páginas del blog y a las autoras, autores y editoriales por  las intensas experiencias y emociones que nos han hecho vivir y los vínculos que hemos formado con sus creaciones. 

Comparto las palabras que Mar Benegas acaba de regalarme :


Qué alegría que Dídolapídola cumpla años, 10  años ya. Y qué alegría que mis libros hayan sido parte, verlo nacer con Con el ojo de i y celebrar su primera década con su hermano pequeño, Con las botas de A.
En este tiempo de rapidez e imágenes, de falta de profundidad y reflexiones, de pocas palabras o palabras huecas... los espacios como este son templos de resistencia.

Celebrar este aniversario es celebrar una trinchera abierta para defender los libros.

¡Mil gracias, Mar!

¡Por muchos años más encontrándonos en la lectura y en las bibliotecas!



viernes, 24 de octubre de 2025

DESVENTURAS DE UN CERDO COLOSAL EN LA BIBLIOTECA NACIONAL

 


(Con instrucciones para lavar cuidar los libros)

Qué mejor título para celebrar el día de la biblioteca -este año con el lema "Contra la desinformación: bibliotecas"- que las hilarantes aventuras y desventuras de este gorrino cabezahueca, dulce y obediente, escritas en verso por María Azcona, con las delicadas, dinámicas y traviesas ilustraciones de Anna Font en la cuidadísima edición de Takatuka. 

               
¿Encontrarás aquí la clave para ordenar tu biblioteca?

La historia, dividida en nueve capítulos, comienza con ecos quevedianos describiendo la tormenta que obliga al protagonista a buscar refugio en una biblioteca.

        Érase un día azotado por el viento,

érase un día de clima turbulento,

érase un día tan frío que pelaba,

que llovía, nevaba, granizaba.

 

(…)


Allí la encargada, una tal doña Socorro,

lo recibió con guantes, abrigo y gorro.

-Me voy-dijo-, que tengo jaqueca.

¿Cuidarás hasta las cinco de la biblioteca?


Así quedó el cochino de encargado, tan tranquilo en compañía de una araña, hasta que llegó una banda de cretinos que venía de una cata de vinosEn un visto y no visto se esfumó la paz y el ruido se convirtió en tormento desoyendo el ¡¡Chitón!! que soltó el cerdo.

                                                  En vez de callar, los visitantes

                        asaltaron, rabiosos, los estantes,

                        y perpetraron actos tan violentos

                        como en el capítulo dos os cuento.


Asnos, babosas, cabras… hasta llegar a una xenopus africana, un yacaré y un zorro, en riguroso orden alfabético, aparecen reflejados junto a los daños que causaron en los cuentos clásicos. 

La autora interpela al lector para que imagine (con un tufo escatológico que subraya el tono humorístico y gamberro de los versos) en qué estado quedaron los libros.

¿Pondrá nuestro marrano solución al estropicio antes de que vuelva la tal doña Socorro “que parece amable y buena gente, pero tiene un carácter superfuerte”? ¿O, como cerdo cobarde, pondrá pies en polvorosa en vez de dar la cara? ¿Qué fue de los descerebrados culpables del destrozo? ¿Recordáis que era un día azotado por el viento, un día de clima turbulento, un día tan frío que pelaba, que llovía, nevaba, granizaba? Solo os diré que en el capítulo ocho, doña Socorro, con gorro y sin jaqueca, reaparece dispuesta a liarse a mamporros.

La historia termina con cinco breves consejos para cuidar los libros. El último de ellos da pie al clásico ¿Quieres que te lo cuente otra vez? convirtiéndolo en un cuento circular.


No dejéis los libros al alcance de bichos cretinos

que vengan beodos de una cata de vinos.

si queréis saber por qué, leed este cuento otra vez.

 

 

¡Feliz día de la Biblioteca!


Puedes descargar aquí el cartel conmemorativo del Día Internacional de la Biblioteca y aquí el de la Biblioteca Escolar.




martes, 30 de septiembre de 2025

POR UN SEGUNDO


Hoy quiero recomendaros una buena lectura para comenzar el curso, perfecta para compartir y conversar sobre ella en un club de lectura en el aula o la biblioteca y estupenda también para disfrutar en una lectura más íntima, individual o en familia. Ya conocíamos a su autora por la serie Alfred y Ágata, Familia a la fuga y, desde hace un par de años, disfrutamos con las aventuras de su Pepa Guindilla.

Por un segundo de Ana Campoy, premio Ala Delta 2025, de la editorial Edelvives con ilustraciones de Beatriz Castro, es un libro de narrativa con una prosa que fluye con naturalidad, interpela al lector, lo sumerge en varias tramas bien construidas, presenta personajes que evolucionan a lo largo de la historia, permite           diversas capas de lectura y hace referencia y dialoga con un clásico de la LIJ convirtiéndose en puente que nos lleve a querer conocer y/o profundizar en su obra.

Y es que hay libros que aparecen por arte de magia en respuesta a la pregunta que te planteas en ese momento.

Mientras preparaba un monográfico sobre Michael Ende desde la perspectiva de la vigencia de su obra en la actualidad, de la crítica a la sociedad mecanizada y de consumo que lleva implícita y de su potencia como puente entre generaciones de lectores, descubrí Por un segundo que comienza precisamente con el epílogo con que Ende pone fin a Momo, la obra que reúne muchas inquietudes del autor y que tanto me impactó en la adolescencia:

“Le he contado todo esto-dijo-, como si ya hubiera ocurrido. También como si fuera a ocurrir en el futuro. Para mí no hay demasiada diferencia”.

Ana Campoy nos recuerda que lo que nos contaba Michael Ende hace cinco décadas en Momo bien pudo ser una visión de lo que ocurriría en el futuro; de lo que ocurre ahora, en nuestros días. En la pequeña entrevista que nos ofreció con generosa amabilidad para el monográfico, nos hablaba de la vigencia de Momo en referencia a que nos secuestren el tiempo y la gente pierda la alegría y la ilusión por lo que hace, pero también resaltaba los momentos de esperanza y de enseñanza vital de la novela. Nos confesaba que escribió Por un segundo porque quería hablar de la gente que queda en segundo lugar, que hace cosas estupendas, pero, al no llegar los primeros, podría parecer que no han servido de nada.

“Quise hacer una reflexión sobre la competitividad y, ya metida en faena y acordándome de Momo, me di cuenta de que este libro iba a ser heredero de todo lo que Michael Ende quería contar.

Por un segundo también habla de la competitividad social que está muy relacionada con la personal, en este mundo individualista en el que nos pretenden meter para que vayamos todos a codazos. (…) El único modo que tenemos hoy en día para hacer frente a todo eso que nos acecha es uniéndonos.”

Por un segundo está construida desde un narrador en primera persona, Segundo Izquierdo, un chico de once años que sueña con ser astronauta y que encuentra en su caja de cereales las bases del concurso por el que -tras superar varias pruebas- saldrán elegidos el niño y la niña que asistirán al Campamento Zanganitos de Formación Aeronáutica Infantil patrocinado por la marca.

“Voy a contarte una historia que habla de segundos. Por lo normal, cuando mencionas los segundos, la gente piensa en los pedazos de tiempo que componen los minutos. Esos momentos breves que forman parte de algo más grande. Pero yo quiero hablar de otros segundos: los que vienen después de los primeros. Es decir, los que quedan en segundo lugar.”

Porque Segundo quiere ser astronauta, sí, pero también quiere ser el primero en algo y por eso pide ayuda a Bianca, súper campeona en matemáticas, para preparar las pruebas teóricas del concurso y a Chiqui como entrenador para la prueba física. Enseguida aparece otro misterioso colaborador que deja acertijos en su puerta y que cuida una tortuga, Júpiter, en claro homenaje a Casiopea, la tortuga de Momo.

“No podía ser un error. El boli había dibujado unas letras sobre el caparazón de la tortuga. El autor del mensaje oculto tenía muy claras sus intenciones y sabía el efecto que causaría en mí.

Sobre la concha la palabra “VEN” dejaba muy claro su mensaje. Y yo, al descubrirlo, sentí que volvía a emocionarme.”

Segundo se esfuerza muchísimo en clase y saca muy buenas notas pero su compañero Max, además de encantador y simpático, siempre es el mejor.

“Es imposible que Max caiga mal a alguien, ni siquiera a mí. Por eso que sea tan brillante es un verdadero drama en mi vida, porque soy incapaz de odiar tanta perfección.”

Así que os podéis imaginar cómo se siente cuando descubre que Max, el Máximo, también se ha presentado al concurso.

Segundo vive en una calle comercial, en un piso sobre el local del negocio familiar, Trofeos Izquierdo, en el que trabajan su madre y su abuelo. Es un barrio tranquilo en el que los pequeños comerciantes se han unido en una asociación (Asociación de Comercios Poco Habituales) porque cada vez quedan menos tiendas de las de siempre y en el que nunca ocurre nada extraordinario hasta que un día empiezan a reformar un antiguo local para abrir una nueva tienda de tazas, una franquicia que emprende una campaña para conseguir que los demás negocios cierren y les vendan el local. Hasta el abuelo de Segundo recibe la visita de uno de sus agresivos comerciales a imagen de esos hombres grises que robaban el tiempo a los humanos en Momo:

“El recién llegado era un desconocido, un tipo vestido de gris que yo no había visto en mi vida. (…)

-Piense en lo que ha hecho en toda su vida. TRABAJAR. Sí. Sé cómo se siente. Malgastando su vida entre estas cuatro paredes. Atado al negocio. Pero ¡sabe? No tiene por qué ser así. ¿No quiere un coche impresionante? ¡O, mejor! ¡Una caravana! O, tal vez, ¿un chaletazo? ¿Y comprarle una buena consola a su nieto? Es momento de retirarse y dejar paso al mundo moderno. (…)

-Fuera, fuera-ladró el abuelo desde el escaparate-. ¡Sois solo tazas vacías! ¡No hay nada dentro!”

Los conflictos y deseos planteados en la novela -los colectivos y los individuales, a los que se refería Ana en la entrevista- llevan a sus protagonistas a “mirar fuera de la caja” para encontrar soluciones. Se hace necesario cambiar de perspectiva, ponerse en el lugar del otro, unir fuerzas y seguir adelante, paso a paso, como auténticas tortugas.


                                                        ¡Feliz lectura!