viernes, 20 de diciembre de 2024

CARTA A LAS REINAS MAGAS

 

Queridas Reinas Magas, os escribo para que nos traigáis las lecturas que más hemos deseado para nuestra biblioteca a lo largo del año. En cursos y presentaciones, entre tantas novedades, nos han parecido especiales.

 

Porque ofrecen un apasionante relato visual

 

Todo un mundo. Katy couprie y Antonin Louchard. EntreDos




Nos ayudan a leer el mundo

 

Calle de la oca. Ana Garralón. María Pascual de la Torre. Ekaré.

 

La casa de tus sueños con Henrietta y sus diseños. George Mendoza. Doris Susan Smith. EntreDos.

 

Lecciones de cosas. Un universo de andar por casa. Gustavo Puerta Leisse y Elena Odriozola. Ediciones modernas el embudo.

 

Con humor

 

Hay mamás mucho peores que tú. Glenn Boozan. Pricilla Witte. Litera.



Con imágenes poéticas

 

Osa. José Ramón Alonso. Lucía Cobo. Kalandraka.

Los niños de las raíces. Sibylle von Olfers. Ing Edicions.



Cuestionan qué es lo real

 

Las hadas de Cottingley. Ana Sender. Tres Tigres Tristes.

Panthera tigris. Sylvain Alzial. Hélène Rajcak. Kalandraka.



Y dialogan entre sí

 

    Un ramo de malas hierbas. Alex Nogués. María Pascual de la Torre. A buen paso.

A veces el bosque…Alex Nogués. Ina Histrova. Akiara Books.

 


Porque nos sitúan a la altura de la infancia

 

Ellen y el león. Crockett Johnson. Wonder Ponder.

Otto y Pincho. Cómo abrazar un cactus. Uxue Juárez y Neus Caamaño. 

A buen paso.



Ofrecen alegría

 

Bim Bam Bum María Quirón. Kalandraka.

El camino generoso. Marta Comín. A buen paso.


 

Y esperanza

 

Alexander Von Biscuit y la búsqueda del abrazo perfecto. Oren Lavie 

y Anke Kuhl. Takatuka.

La cerca. Alfredo Soderguit. Ekaré.


Porque poesía lleva nombre de mujer

Los ecos del viento. Antonio García Teijero y Noemí Villamuza. Kalandraka.

El jardín que habitas. M. Carmen Aznar y Raquel Catalina. Akiara books

El secreto de la oropéndola. Poemas de aves. Emily Dickinson y Esther García. Nórdica libros.

Y nos gusta jugar con las palabras

Onomatopoemas y otros pequeños sonidos. Leire Bilbao y Maite Mutuberria. Kalandraka.

¡A PALABRAR! Mar Benegas. Palabratorio.

Porque no tuve la suerte de disfrutarlos en mi infancia

 

El mundo de Puff. A.A. Milne. Boris Diódorov. Anaya.

El viento en los sauces. Kenneth Grahame. Harry Hargraves. Anaya.



Porque me llenan de nostalgia

 

Canción de navidad. Charles Dickens. Roberto Innocenti. Kalandraka.



Con el ojo del cogote. Juan Kruz Igerabide. Elena Odriozola. 

Ediciones modernas el embudo.

 

¡Feliz lectura y feliz Navidad!

 

 

*El color de los títulos sugiere la edad recomendada: Etapa de InfantilPrimero y segundoTercero y cuartoQuinto y Sexto de Primaria. 

*Por si queréis recordar nuestra selección de años anteriores: LECTURAS QUE DEN MUUUUCHO QUE HABLAR, Año Nuevo, lecturas nuevas. Porque nos gusta leerLecturas que sean aire frescoLecturas como abrazosQue nos hagan volarQue son un regalo, Carta a las Reinas Magas, Libros que vienen del bosque y algunos más

 

martes, 19 de noviembre de 2024

¡A PALABRAR!

 


Para que no se nos olvide ser felices


Hace nueve años, en 2015, nacía este blog con una reseña sobre Con el ojo de la i, escrito por Mar Benegas e ilustrado por Olga Capdevilla, publicado por A buen paso. Texto, ilustración y edición, en perfecta sintonía, convertían estos “Poemas para ir en tren”, en un juego de mesa al proponernos un viaje divertido y placentero con las palabras: lenguajes secretos, en clave, en el lenguaje inventado por Cortazar, trinos, trabalenguas y otros juegos de palabras. Con el ojo de la i nos llevaba a vivir la poesía como ritmo, como música; la poesía como juego. Un juego que se verá ampliado con un carácter mucho más oulipiano -nos lo cuenta Mar Benegas como primicia- en la próxima publicación de A buen paso, Con las botas de la a, ilustrado de nuevo por Capdevilla.

Al año siguiente, recibíamos como regalo de las Reinas Magas A juego lento. Taller de poesía de Mar Benegas y Carlos Rubio, editado por Litera. Un autentico regalo, sí, porque ha sido guía y referencia en cada propuesta de escritura poética que desarrollamos en el aula y en la biblioteca. 

Y el año pasado, pedimos Monstruos de cocina, un libro-objeto construido por Mar junto a Ana G.Lartitegui. Editado por Combel, el libro permite crear infinidad de monstruos imaginarios combinando sus solapas.


Mar Benegas, con esta perspectiva de juego, nos acerca a la poesía desde el libro de ficción y el libro de conocimiento. 

Ahora, da un paso más y nos ofrece ¡A palabrar!, un artefacto poético que surge al mezclar los conceptos de los libros anteriores: juego de mesa, taller de poesía y juego de posibilidades. Leemos en su portada:

“¿Es un libro? ¿Es un juego de mesa? ¿Es un taller creativo? ¿Es un karaoke poético? ¿Es una fábrica de ripios? ¿o de risas? “ 

Y es que el formato de ¡A palabrar! es el de una baraja tradicional con 40 cartas, cuatro palos con los naipes numerados del 1 al 7 más tres figuras (Trota, caballa y ¡Hey!), con unas normas de juego (que podremos seguir al pie de la letra, o no), recomendada para jugar entre 2 y 8 jugadores a partir de 12 años.

Lo que hace tan especial esta baraja es que cada palo -ojos, alas, orejas, bocas- nos permite jugar desde cada uno de los cuatro ejes fundamentales de todo lo poético: Observar, soñar, escuchar y decir.

Desde los ojos (abiertos o cerrados), jugamos al veo-veo, escribimos greguerías, metáforas, descripciones poéticas, haikus…, miramos con “ojos de poeta que transforman el mundo”.

Desde las alas, jugamos con lo onírico, lo surrealista, el absurdo…, desde el oído afinamos la escucha del ritmo y la melodía de las palabras para jugarlas y desde la boca, buscamos la voz de la poesía, y encontramos, en muchas ocasiones, también la risa.

Si tuviera que destacar una característica de lo que he observado en los talleres en los que hemos jugado con ¡A palabrar! sería que las personas participantes, jóvenes o adultas, ríen, cantan y vuelven a mirar con los ojos de la infancia. Ya lo decía Mar en el comentario al último poema de su antología 44 poemas para leer con niños:

“Celebrar la risa, celebrar la belleza, celebrar la vida, celebrar cada día como si fuera un regalo. La poesía también sirve para que no se nos olvide ser felices.”

Celebramos con esta reseña el noveno cumpleaños de este blog y el comienzo de una nueva editorial, Palabratorio, que nace -de la mano de Mar Benegas, Jesús Ge y yo misma, Belén López Villar- con la intención de publicar y difundir productos relacionados con la lectura y la escritura LIJ que propicien un uso creativo, imaginativo y lúdico del lenguaje y lo literario. Partimos de un contacto, conocimiento y respeto profundos de la infancia y las personas que interactúan con ella como mediadoras.

¡A Palabrar! es nuestra primera publicación. 

¿Quieres tu baraja? Consíguela en la web. Únete a Palabratorio.

Esperamos que os proporcione muchos momentos de feliz aprendizaje.



viernes, 28 de junio de 2024

Alexander Von Biscuit y la búsqueda del abrazo perfecto


¿Ya tenéis plan para estas vacaciones? 


Seguro que no pensaréis pasaros todo el día mirándoos al espejo (o en la pantalla) y hablándole a vuestro reflejo como hacía el sapo Alexander Von Biscuit. 

Supongo que, como él, habréis soñado alguna vez con el abrazo perfecto,  ese que tanto echamos de menos en el confinamiento y que, según la neurociencia, basta con que dure entre 5 y 10 segundos para hacernos sentir más conectados con "el otro", mejorar su estado emocional y el nuestro y liberarnos del estrés.

¿También sois de los que van en busca de sus sueños? Pues si queréis acompañar a nuestro sapo, ¡No hay tiempo que perder! Von Biscuit sale a toda prisa de su casa.

Corre a visitar a sus amigos y conocidos y, tras un largo día en el que experimenta todo un catálogo de abrazos más o menos placenteros, pero no perfectos (os invito a que suméis las sensaciones de los vuestros), decide anunciarse en el periódico.

Una larga cola de animales entusiasmados acude a su cita en el parque y la televisión local cubre el evento.

Lo que ocurrió después, cuál fue el descubrimiento de Alexander, queda para los que se aventuren en las páginas del libro. Solo os diré, porque se cuenta en el epílogo, que la historia de Alexander Von Biscuit se hizo famosa en el mundo entero y su nombre se convirtió en sinónimo de abrazo.

Nominado al Premio de Literatura Infantil y Juvenil de Alemania en 2023, Alexander von Biscuit y la búsqueda del abrazo perfecto es un álbum que permite varias capas de lectura, ideal para leer en voz alta, en una lectura y una conversación compartida que contagia el deseo de salir de nuestro ensimismamiento para abrazar al otro. Las expresivas y dinámicas ilustraciones de Anke Kulh -en coloridas acuarelas con contornos negros y una narrativa visual muy cercana al cómic- subrayan el ritmo, la ternura y el humor del texto de Oren Lavie.

Lavie (Tel Aviv 1976) es un cantante, compositor, guionista, director de teatro y autor de tres libros para niños, al que ya admirábamos por El oso que no estaba, ilustrado por el genial Wolf Erlbruch, con el inicio inolvidable “Erase una vez un picor…” y todas las preguntas filosóficas que vienen a continuación. 
Anke Kulh (Alemania 1970), ilustradora y diseñadora gráfica, está muy presente en el catálogo de la editorial Takatuka.


Una de las claves del éxito de esta autora es la naturalidad con que resuelve las situaciones que podrían resultar “delicadas” en algunos de estos textos. Con ¡En familia! recibió el premio de Literatura Infantil y Juvenil de Alemania en 2011, el mismo para el que ha sido nominado Alexander von Biscuit y la búsqueda del abrazo perfecto.


Os deseo una FELIZ LECTURA,

FELICES VACACIONES y muchos, muchos ABRAZOS.

miércoles, 29 de mayo de 2024

LA CERCA



“Mientras miráis a Wendy, tal vez seáis testigos de cómo se le encanece el cabello y su figura se vuelve otra vez pequeña, ya que todo esto pasó hace mucho tiempo. Jane ya es una adulta normal, con una hija llamada Margaret, y cada primavera, en época de limpieza general, salvo cuando se le olvida, Peter acude a buscar a Margaret y la lleva al País de Nunca Jamás, donde ella le cuenta historias sobre él, que Peter escucha entusiasmado. Cuando Margaret crezca tendrá una hija, que un día también será madre de Peter; y así seguirá sucediendo una y otra vez, mientras los niños sean risueños, inocentes y crueles.”

J.M Barrie

En el final de Peter Pan, la figura de la niña que se deja llevar por la magia, que será capaz de volar y de vivir con intensidad el presente de cada aventura, se repetirá de generación en generación. La cerca de Alfredo Soderguit me hizo recordar esta escena en una historia circular en la que dos niñas (dos Wendys), Francisca y Antonia, se conocen durante las vacaciones y desde entonces, cada día viven una nueva aventura. 

Las casas de las dos niñas están una junto a otra, tan solo separadas por una cerca. Comparten juegos, sueños y secretos hasta que las vacaciones terminan y Francisca regresa a la ciudad con su familia.

El texto de Soderguit parece responder al significado de “cerca” al referirse a lo que está próximo o inmediato en el espacio o en el tiempo. Francisca y Antonia están cerca, próximas, durante esos días compartidos.

Solo hay una ilustración a sangre y a doble página en el álbum para subrayar el clímax del relato. El momento en el que toda referencia al mundo adulto que rodea a las niñas desaparece y juegan inmersas en esa tonalidad mágica del verano. 

El resto de las ilustraciones nos va señalando, a veces con una sutilidad maravillosa, lo que las separa, su condición social -la madre de Antonia trabaja para la familia de Francisca y cuida la casa mientras están en la ciudad- su modo de vida, sus expectativas de cara al futuro. Nos muestran la “cerca” que resguarda o divide un sitio de otro, la que rodea hasta separar a las dos niñas.

Las raíces de esa cerca, lo que las separa, crecerán al tiempo que ellas comienzan a convertirse en adultas,

 aunque no desaparezca por completo su yo niña.

Tendrán que pasar muchos años hasta que Francisca y Antonia se vuelvan a encontrar junto a la cerca.

La idea de La cerca surge de una situación real. Alberto Soderguit, ilustrador, director y escritor uruguayo, estaba en Colombia con Mariale Ariceta preparando el sonido de su película de animación “Anina”. Se alojaban en la casa de campo de unos amigos y al lado, en una casa mucho más humilde, vivía el guardés de la finca con toda su familia. Así lo cuentan en una entrevista: 

“En un momento apareció una niña con una muñeca, era hija o nieta del casero. Y se quedó parada de un lado de la cerca que separaba las dos casas. Desde ahí ya empezó Mariale a observarlo así. ¿Qué hay acá? Quizás una separación, pero tal vez también la oportunidad de que esas niñas —que en la historia real eran una niña y un niño, el sobrino de nuestra amiga— se aproximen”. 

Ariceta comienza a tomar notas que serán el germen del que nazca esta historia casi una década después; la cerca como separación, pero también como oportunidad de encuentro.

La cerca se construye a partir de una pregunta, del esbozo de una esperanza, que al lector le puede generar aún más preguntas. ¿Solo somos capaces de ver lo que nos une con los ojos de la infancia?

Alberto Soderguit ya había publicado con Ekaré Los Carpinchos en 2020, un álbum con tan prestigiosos premios como el de la Fundación Cuatro Gatos, The White Ravens o la New York Public Library. Los carpinchos también parte de las preguntas que suscita al autor una situación real, la inmigración en este caso, y son los más pequeños los que muestran a los adultos de la historia el camino hacia la empatía y la solidaridad.

Os animo a leer estos dos álbumes con niñas y niños en casa y en el aula, a crear ese “momento de los cuentos” que guardaba Wendy para ver junto a su hija el tiempo en que,  también ella, podía volar.