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lunes, 2 de mayo de 2022

CIRCO

 VERSO Y ASOMBRO


Este poemario profundo, hermoso y sugerente, fue galardonado con el XIV PREMIO Internacional de POESÏA para NIÑAS y NIÑOS Ciudad de Orihuela. Como parte del jurado que eligió esta obra por unanimidad entre los 160 poemarios participantes, tuve el privilegio de conocer el texto, emocionarme al descubrir que Rosa Ureña Plaza era el nombre de la autora, escuchar su voz incrédula y feliz por la sorpresa al saberse ganadora y esperar con impaciencia la publicación de los poemas con el imaginario completo de la propia Rosa, también ilustradora, en esta bellísima edición de Kalandraka. 

Desde la primera lectura,  Circo te conmueve por su hondura al trasmitir sentimientos de soledad, tristeza, y también de empatía como en “Todos ríen”.

Te sorprende al mostrar la simbiosis entre el artista y el soporte con el que ejecuta su número (red, carpa, ...) y una humanización de todos los elementos que componen el espacio físico del circo que a su vez se enraízan en la naturaleza. 

Alternando verso rimado y verso libre, Rosa Ureña crea todo un mundo desde su génesis. Sentimos la llegada del circo, la identificación y la transformación de cada artista en su espectáculo y, una vez terminada la función, su vuelta a lo cotidiano. Al final, aunque se marche a otro lugar, el circo permanece en nosotros.

Al ver el libro terminado con las ilustraciones, su calidad literaria, su belleza, se me hizo aún más patente y quise compartirlo con las niñas y niños de mi clase. Ahora me retiro y dejo que sean ellas y ellos los que continúan la reseña.

Después de leer y comentar Circo en nuestra clase de 5º de Primaria, de investigar sobre cómo se ha representado el mundo del circo en la pintura y de recitarlo en nuestra Maratón de cuentos para toda la escuela, hablamos con Rosa Ureña para comentarle nuestras impresiones.


-Para mí Circo es un libro maravilloso porque habla desde un punto de vista diferente. Sus poemas te llevan a otro mundo.

-Rosa, el libro me ha gustado mucho, las poesías y la ilustraciones son súper bonitas.  Lo que más me ha llamado la atención ha sido  que solo hayas usado 3 colores. También me ha gustado como metes a los ancianos en las ilustraciones.

-Después de recitar todas las poesías, cuanto más las leo, más me gustan. Es hermoso. La poesía que más me ha gustado es la de “Todos Ríen”. También me han sorprendido las ilustraciones del libro, casi todos son ancianos, no es algo que se vea mucho.

-El libro es una maravilla, sobre todo por los espectaculares personajes. También puedes imaginarte como es este asombroso circo. Además me encantan las rimas.

-El poemario es muy bonito porque a cada cosa le das un significado por ejemplo, la grada has hecho como si fuera una boca.

-Está súper bien expresado como explicas todo. Después de leerlo y comentarlo me ha parecido un libro sorprendente, y he sentido una alegría muy grande al ver la suerte que hemos tenido todos mis compañeros y yo al poder leerlo en clase y comentar todas nuestras conclusiones.

También le hicimos algunas preguntas que surgieron tras la lectura:

- Nombras a las cigüeñas en varios poemas. ¿Qué simboliza para ti la cigüeña?

La cigüeña para mí es hogar, es nido, es mañana, es cielo limpio, aire, pero aire pausado, no viento, el vuelo de las cigüeñas me detiene siempre.

- ¿Qué te ha inspirado para hacer el libro? ¿Por qué has elegido el tema del circo? ¿Te gusta el circo? ¿Cómo te lo imaginas?

La idea del circo llegó de manera espontánea, sé que hay muchos libros sobre el circo, pero cuando comencé a investigar me di cuenta de que, en sus inicios, el circo moderno, el que conocemos hoy en día, era mucho más que un gran espectáculo, era también un paréntesis, una pausa en la vida cotidiana, un regalo. Llegaba y repartía asombro, ilusión, entusiasmo y todas esas sensaciones perduraban durante mucho tiempo tras su marcha.

Me gusta el circo, me gustan los artistas, personas a las que les une el riesgo, la aventura, el viaje, el esfuerzo. Me gusta que me hagan contener el aliento, me gusta porque al igual que la poesía, el circo nos detiene y nos asombra.

Lo imagino como un mundo en miniatura, lleno de personas muy distintas, de todas partes del mundo, de todas las edades. El circo es un principio, un origen, es una explosión de sensaciones. La creación le abre los caminos para que pueda viajar y brillar allá donde vaya.

- Tu circo está formado por objetos y personas. ¿Por qué no tienen protagonismo los animales? ¿Por qué la amazona no monta un caballo sino una ballena? ¿Por qué la ballena está fuera del agua?

Los animales han sido muy importantes en la historia del circo. Los grandes circos norteamericanos de finales del siglo XIX llevaban en sus vagones y carretas animales de todo el mundo. Para los habitantes de muchos pueblos y ciudades, en los que celebraba su función, eran animales desconocidos. Imagina ver una jirafa por primera vez o un león. Ahora estamos acostumbrados a tener la información al alcance de nuestra mano, con un solo clic podemos saber e investigar cualquier cosa que se nos ocurra, pero antes el circo te enseñaba una nueva forma de nombrar las cosas, de nombrar el mundo.

Ahora el circo no puede llevar animales, estos están mejor en libertad o en hábitats más adecuados para ellos. Por eso se utilizan hologramas. El poema de la amazona habla precisamente de eso, de hologramas, de animales imponentes hechos de luz que sorprenden por su belleza y su grandeza en el pequeño círculo de arena. Imágenes de animales reales en libertad.

- ¿Por qué el acróbata y la equilibrista son ancianos? 

Detrás de cada artista está la persona, con sus problemas, sus deseos, sus alegrías e incluso sus tristezas. Lo que quise mostrar con la ilustración era precisamente eso, las personas que hay detrás de los artistas. Variedad en todos los aspectos. A veces conseguimos nuestros sueños en la madurez o incluso en la vejez. La inmediatez a la que estamos acostumbrados no siempre tiene efecto, sobre todo en las cosas que más nos importan. Aunque un deseo tarde en cumplirse, lo hace siempre en el momento adecuado.

 - ¿Por qué son tristes tus payasos?

El payaso está triste, sí. ¡Qué maravilloso es llorar! y qué vacío más profundo cuando las personas no pueden llorar. La figura del payaso es compleja, para mí siempre ha supuesto una dualidad entre la risa y el llanto. Es un misterio lo que hay detrás de esas exageradas sonrisas pintadas, ¿por qué se las pintan? nunca he sabido dar respuesta a esa pregunta. El dolor, la tristeza, la pena, ese sentir al que le damos tantos nombres, ocupa un lugar en nuestro corazón. No hay que temerlo, hay que sentirlo y hablar de él.

-¿Cuál ha sido el proceso para ilustrar tus poemas?

Me encanta dibujar con lápiz sobre folios. En Circo he utilizado lápices de diferentes durezas y folios normales. Una vez terminados, los he escaneado, limpiado y les he aplicado manchas planas de color digital.

Me gusta el resultado final de la mancha plana sobre el dibujo y sombreado a lápiz.

- ¿Por qué has utilizado solo tres colores?

Los tres colores, son los primarios un poco oxidados (no los primarios puros), para reforzar esa idea de que el circo es origen. ¿Origen de qué? Origen, sin duda, del asombro.

-¿Cuándo te hiciste escritora?  ¿Cuánto tiempo trabajaste en el libro? ¿Has hecho otros libros?

Siempre me ha gustado escribir, inventar historias y personajes. Cuando hace unos años me acerqué a la poesía infantil se me llenó la vida de belleza. No podía dejar de leer y de escribir. Por eso desde entonces, en algún momento del día, guardo un espacio para la poesía.

Aunque tengo otros libros como ilustradora, Circo es mi primer texto publicado. Comencé a pensarlo a mediados del verano de 2020. Al principio son frases, apuntes, pensamientos que escribo en mi cuaderno. Los poemas tardan algo más de tiempo en tomar forma. Ese mismo año, en diciembre, ya estaba terminado. Cuando me dieron la noticia de que había resultado premiado, me ofrecieron la posibilidad de ilustrar algunos de sus poemas y dije que sí. 

Dentro de unos días saldrá “Un Señor Atasco”, un álbum ilustrado sin palabras con el que he disfrutado también muchísimo. Aunque el texto no está presente, es una historia escrita previa a la ilustración. Las palabras son el esqueleto, los huesos, que no se ven, pero que sustentan la historia.

Ahora estoy cerrando otro poemario y empezando a pespuntear alguna idea para el próximo. También me ronda en la cabeza un álbum ilustrado desde hace tiempo y una novela infantil que reposa a la espera de corrección.

Muchísimas gracias, Rosa, por escribir este libro, por mostrarnos tus dibujos  y por dedicarnos tanto tiempo para esta entrevista.

 La magia y el asombro de Circo os esperan en nuestra biblioteca.

¡Pasen y vean!


martes, 31 de agosto de 2021

AL OTRO LADO



Faltan muy pocos días para volver al cole y quiero compartiros la belleza, la luminosidad y la esperanza que trasmite Al otro lado
. Un álbum que cuenta la historia de un niño que vive al otro lado de todo; del pueblo, de la escuela, del mercado…, y que gracias a la valentía y la fuerza que imprimen los sueños  vive esa situación, no exenta de dramatismo, con alegría. 

 

“Juan José cierra los ojos, pero sigue despierto, porque quiere soñar, y es que ha aprendido a soñar despierto, porque despierto uno sabe lo que sueña, uno puede soñar lo que quiere y no lo que quieren los sueños, o el miedo, o el trasnocho.”


Conocí la historia de Juan José en la voz de Cristina Falcón
durante uno de nuestros viajes desde Cuenca hasta el encuentro en el bosque de Río cantos con otras personas amantes de la lectura. Era la historia real de un niño que tenía que pasar con una tirolina sobre un gran río para llegar a la escuela porque el puente que llevaba hasta la carretera había desaparecido en una riada. Su madre le ponía la masa de maíz con la que se hacen las arepas, el pan casero de Venezuela, en la mochila, y él la vendía en el mercado junto a su hermano mayor al salir de la escuela. Había visto una bicicleta amarilla de segunda mano y soñaba con ahorrar lo suficiente para comprarla. Y con sentarse en el caballito blanco de la barbería a que le corten el pelo.                                                                                  
Cristina Falcón es una excelente poeta y escritora venezolana seducida por la magia de Cuenca -“La magia de Cuenca es su discreción”, dice Cristina- ciudad en la que ha encontrado su lugar en el mundo: 

“Como esos pájaros a los que no me canso de admirar, emigré siendo muy joven y he vivido en diferentes países, ciudades y casas, desde Trujillo, en mi Venezuela natal, hasta Bolonia, en Italia, y más tarde Motril, Calahonda, Ibiza y ahora Cuenca, en España.” 


Su hermana, que aún vivía en Venezuela, le había hablado de Juan José por teléfono y esa realidad la había conmovido tanto, que no había descansado hasta traducir esa emoción en palabras. 

Ahora que esa historia real se ha convertido en este álbum bello y luminoso que tengo entre las manos, quedo para conversar de él con su autora. Es un álbum tan bien armado -tan mimado- por la editora de Akiara books, Inês Castel-Branco, las ilustraciones de Mariona Cabassa plasman con tal vitalidad el alma del relato de Cristina, las imágenes y el booktrailer del álbum que nos muestra la editorial son tan delicadas y exquisitas, la guía de lectura es tan sugerente… que nos gustaría conocer mejor cómo ha sido el proceso de su creación.

Cristina, una vez que consigues plasmar este “Cuento por teléfono” sobre papel, ¿Qué te lleva a querer publicar la historia?

Quería que fuera un regalo para mi hermana Ileana. Devolverle el regalo que me había hecho para que ella también se sintiera participe de este libro luminoso y que, de alguna manera, fuera sanador en las circunstancias tan duras que vivía en ese momento.
Y un regalo para Juan José, para que supiera que él es el protagonista de un cuento en el que he intentado trascribir la forma de vida tan prístina que tiene la gente con la que crecí cerca de mi casa en una zona rural de Venezuela. Esa luminosidad que es una metáfora de la luz interior de estas personas que no envidian a nadie, que poseen una dignidad, una sencillez y una alegría conmovedora.

Cuando contactas con Akiara books era casi una recién nacida–comienza en 2018 bajo la dirección de Inês Castel-Branco como continuación de Pequeño Fragmenta creada y dirigida por ella desde 2015- que se define como una editorial de libros con luz propia.  ¿Cómo y por qué te diriges a ella?

Akiara books me había llamado la atención por su sensibilidad y delicadeza. Mi primera cita en la feria de Bolonia en 2019, la última presencial, fue con Inês Castel-Branco que, entre otros proyectos, se interesa por Al otro lado. Inês es diseñadora gráfica, escritora, ilustradora…Después de conocerla personalmente debo añadir que me impresiona su coherencia ética y comprometida. Para mí ha sido un regalo la textura en tela de la portada, libre de plásticos, y que todos los materiales utilizados provengan de bosques certificados FSC y de materiales reciclados. También que pensara en Mariona Cabassa para las ilustraciones del álbum.

 



Es impresionante el trabajo de Mariona Cabassa; cómo ha sabido plasmar el alma de la historia que me habías contado. El río como eje del relato y la importancia de soñar despierto que traspasa el álbum de principio a fin; desde la portada, con esas nubes y esos pájaros, las guardas, las páginas de cortesía en la que las autoras se declaran soñadoras, la guía de lectura… ¿Cómo ha sido el proceso de trabajo con Mariona como ilustradora? 

Mariona Cabassa parte de que Al otro lado es una historia de mi memoria, de mi paisaje y ella -a partir de las fotografías que le muestro de los lugares, fauna, flora y personajes reales- intenta plasmarlos en sus ilustraciones. Bebe del color que ve en esas imágenes y parte de esa simiente para crear un colorido  propio.
 


De Mariona se ha dicho que llega a crear colores. Consigue una paleta cromática tan personal como única. 


El río tiñe todo de añil, hasta la piel de los personajes, con la belleza y la fuerza destructora de la naturaleza. La variedad de texturas de los estampados...


Parte del regalo que me ha hecho Mariona es que el libro está lleno de pájaros y yo amo todo lo alado. Alguien dijo de mi poesía que cuando se abre un libro mío parece que vaya a salir algo volando. Juan José, en este álbum, también es un pájaro.  

 


El título de tu relato siempre fue Al otro lado y el protagonista de la historia que querías contar, Juan José, pero tanto en la portada como en la doble página central del álbum aparece un personaje que al principio no estaba y has creado un antagonista. ¿Qué aportan estos personajes al relato?

El personaje de la portada es Bartolo. Nace en una segunda revisión del texto para añadir suspense, divertimento y dinamismo. Surge de mi memoria, tuvimos un mono así en casa, lo imaginé y decidí incorporarlo en el relato para ensamblar los acontecimientos de manera lúdica y añadir un elemento sorpresa.
Con Alejo, el niño que cree que Juan José es un vago mentiroso que inventa excusas para no ir a la escuela y que va a la fiesta para burlarse de él, quiero resaltar que hay niveles dentro de los desfavorecidos y que, hoy por hoy, no solo en los países que están al otro lado de las bonanzas y “el desarrollo”, sino también en buena parte de las escuelas multiculturales del llamado primer mundo, los niños y jóvenes desconocen la realidad de la persona que tienen en el pupitre de al lado. La falta de empatía con el compañero.

Inês ha dicho que el trabajo del editor es como el del director de orquesta que intenta que cada músico aporte lo mejor de su instrumento. ¿Cómo es Inês Castel-Branco como directora?

Es una directora de orquesta poliédrica que, en armonía, con su característica suavidad personal y una inmensa capacidad de escucha, fue hilando desde el consenso y el entusiasmo compartido cada detalle del álbum tan querido.
Como un colibrí de los que asoman en sus páginas, no solo de Al otro lado, sino también de cada uno de los libros nacidos en Akiara Books, que llevan la hondura y la luminosidad de su impronta.

Solo nos queda felicitar a las autoras y a la editora; la trayectoria de Akiara books, en apenas tres años, es admirable. Todos los libros que ha publicado son pequeñas obras de arte de gran calidad y belleza reconocida con numerosos premios. La colección de discursos inspiradores AKIPARLA iniciada en 2019 y AKIPOETA, una colección -a la que pertenecen Corazón de pájaro y Una pequeña semilla, de nuestra querida Mar Benegas (ilustrados por Rachel Caiano y  Neus Caamaño, Resp.) y Bajo las piedras, escrito por Arianna Squilloni e ilustrado por Laia Domènech - dedicada a la poesía y a la belleza de los detalles iniciada en 2020, han conseguido las "Menciones Colección" del Banco del libro, cuatro de sus títulos aparecen en el catálogo de OEPLI, en una selección de los mejores 200 títulos de libros infantiles y juveniles de escritores e ilustradores españoles y La playa de los inútiles, escrito por Alex Nogués e ilustrado por Bea Enríquez, también ha sido seleccionado en The White Ravens, todos en el 2020, y la Cámara del Libro de Cataluña ha premiado este año la labor de Inês Castel-Branco por su extraordinaria tarea de edición y divulgación de libros infantiles y juveniles. Los títulos de la imagen pertenecen a nuestra selección de novedades para el 2021 "Lecturas que actúen como abrazos"

Podéis encontrarlos en nuestra Biblioteca junto con Al otro lado y ver aquí el booktrailer de este álbum para que sepáis que no exagero al hablar de su belleza y de la valentía de los que tienen que cruzar, como Juan José, al otro lado, para ir a la escuela.

"Juan José abre los ojos, mira hacia abajo, mira al río, mueve las piernas y le dice: 
-Hasta aquí no llegas."

¡Feliz vuelta al cole y feliz lectura!






lunes, 22 de abril de 2019

¡MALACATÚ!

El poder transformador de la palabra

¿Recordáis aquel slogan publicitario que decía “El frotar se va a acabar”?  Pues veréis con qué arte lo convierte María Pascual en palabra arrojadiza contra el adversario, trabalenguas y hechizo al final, en este álbum trepidante y lleno de magia que publica, con la maestría que le caracteriza, la editorial A buen paso.




Los protagonistas se presentan, en un primer plano, enfrentados desde la portada sobre un fondo amarillo chillón lleno de estrellas y pequeños globos dentados, bajo el título ¡MALACATÚ! en mayúsculas picudas con la tilde clavada en la u. 
Actitud desafiante, ceño fruncido, labios apretados, mirada asesina… ambos, madre e hijo, sujetan como un arma pasta y cepillo de dientes ¿Qué les habrá hecho enfadarse de este modo?


Desde las guardas, el formato rectangular de la portada se convierte en panorámico al usar la doble página y vemos entrar al niño, feliz con sus juguetes, en el que va a ser el único escenario de la trama; la cocina. 


Y ahora sí, en el centro de la escena, madre e hijo se enfrentan en un duelo armados con lo que parece ser la causa del conflicto –yo casi puedo escuchar la música con silbido típica de Morricone en las películas del oeste aunque la pasta y el cepillo se conviertan más bien en florete de esgrima o varita mágica a lo Harry Potter- y junto a ellos todos los juguetes se preparan para la lucha: las fuerzas opuestas de La Guerra de las Galaxias, indios y vaqueros, dinosaurios de Jurassic Park…, mientras el gato dormita en su mecedora. La batalla se recrudece y hasta el gato aprovecha para hacer alguna trastada. En este decorado teatral, tan solo la puerta y la ventana nos informan de lo que sucede fuera de esta habitación.
La narración se desarrolla en varios planos, lo que nos obliga a enfocar la mirada a diferentes alturas, con acciones que discurren imbricadas entre sí: El central con los personajes protagonistas, la parte izquierda de la doble página para los juguetes (y las apariciones y desapariciones del padre que podemos ver desde la puerta y la ventana) y en el lado derecho el gato, que se desplaza hasta llegar al espacio central para no perderse detalle, mientras el ambiente se caldea con los coloridos vapores de los pucheros en el fuego de la cocina.

El álbum solo así, mudo -como ¿Dónde están mis gafas? (Thule Ediciones 2013)- ya sería una delicia. Con esta narración visual tan detallada podría prescindirse del texto pero María Pascual quiere ir más allá y añade a los humanos su arma más poderosa, la palabra. Con un texto lleno de resonancias de la tradición oral, María encadena las palabras a modo de retahílas, trabalenguas, fórmulas mágicas y hechizos para transformar al oponente y convierte así la lucha en un juego de ingenio con el que canalizar la ira. 

Plasta, plastable, sipilitable
Reina del frotar de nunca acabar
Que si "frota, refrota, sipilifrota"
La espuma me empieza a brotar.

Estoy frito, refrito, sipilifrito
¡Harto! ¡No puedo más!
Plasta de dientes
¡¡PLASTA DE DIENTES!!
¡Fi! ¡Fa! ¡Fú!
¡Malacatú!




Y la magia de las palabras funciona y produce varias metamorfosis en los personajes hasta llevarles al lugar del otro. Madre e hijo cambian de rol y de posición en la página y terminan en el suelo muertos de risa con el padre asomado por la puerta entreabierta contemplando el final feliz de la batalla.


En las guardas traseras, dando al álbum un sentido circular, la cocina queda recogida y en calma.


María Pascual es una persona entusiasta e inquieta que se ha ofrecido con alegre generosidad a charlar con nosotros sobre el proceso creativo de esta obra con la que ganó el Premio Internacional del Álbum Ilustrado 2017 Biblioteca insular de Gran Canaria:

-María, eres licenciada en Bellas Artes con doctorado en Dibujo y has ilustrado muchos libros para otros autores. En ¡Malacatú! -como en ¿Sales a jugar? (Narval 2015)- eres autora e ilustradora ¿De dónde surge la idea primigenia, del texto o de la imagen?

-Cada libro ha tenido un proceso diferente, en ¿Sales a jugar? llegaron primero las imágenes, recreando mis juegos de infancia en la plaza, y en ¡Malacatú! el detonante fue el texto, el reto de hacer un libro trabalenguas que incitase a la lectura compartida en voz alta. En ambos hay una raíz inspiradora que me ha marcado como autora de literatura infantil, el legado que es la tradición popular oral que ha llegado hasta nosotros, generación tras generación, rescatando las voces y los rituales de tiempos ancestrales.

-En las ilustraciones de ¿Sales a jugar? exploras la hibridación persona/ animal; en ¡Malacatú! retomas esa exploración y la llevas hasta la de persona/objeto. ¿Por qué te seduce tanto esta mixtura?

-¿Dónde están mis gafas?, el primer libro que hice como autora global, ya evidenció lo que me seduce fantasear con la cosificación, objetos que parecen tener vida propia y que se esconden a propósito para hacernos rabiar. Además, en todos los libros que hago me detengo particularmente a escoger cada objeto que aparece, son pistas importantes sobre la identidad y personalidad de sus dueños.
 En ¿Sales a jugar? y en ¡Malacatú!, la transformación es un indicio del propio juego infantil, de la capacidad que tenemos mientras jugamos de ser otro y que nos acerca al ritual atávico. Las hibridaciones de mis libros reflejan mi obsesión por el juego libre, son mi manera de contar con imágenes lo que ocurre durante el espacio-tiempo paralelo del juego en la imaginación de los niños. La historia del arte está repleta de imágenes híbridas que son toda una fuente de inspiración para mí.


-En ¡Malacatú! nos ha maravillado el desarrollo de las expresiones y los movimientos de los personajes y cómo se integran en los tres planos que comentamos. ¿Trabajaste el movimiento y la expresividad de las figuras más desde la animación para conseguir un efecto flipbook o como si se tratara de una coreografía para tres grupos de baile?

-Ambas cosas. Si se pasan rápido las páginas, el libro funciona como un flipbook en el que todas las figuras se mueven en su espacio de la doble página siguiendo una coreografía muy estudiada. Es un escenario teatral en el que podemos ver cómo se ultiman los preparativos en las guardas del inicio y asomarnos en las guardas del cierre al escenario fijo que es la cocina cuando los personajes principales y casi todos los secundarios, ya se han marchado.

Disfruto muchísimo trabajando y escogiendo las expresiones para mostrar en cada “instantánea” el momento más significativo y que mejor pueda reflejar la evolución de este “duelo” en los ánimos de cada personaje. El enfado de los protagonistas sube y baja como el humo de las cacerolas que les acompañan.

-Hemos destacado la incorporación de una frase publicitaria en tu texto y también creas un pequeño universo con los personajes de La Guerra de las galaxias, Jurassic Park, el Oeste americano o Harry Potter con sus conjuros y encantamientos. ¿Qué influencia tienen en tu obra estos lenguajes?

-En mi infancia uno de los juegos favoritos, con los que pasaba horas y horas, eran las escenografías gigantes que organizaba, sola y con mi hermano, invadiendo toda la casa. Tenía predilección por los muñecos y los objetos pequeños, especialmente por los clicks y la saga de Star Wars, que mezclaba con muchos otros personajes que no tenían nada que ver. En nuestras historias se unían a Yoda, Chewbacca, Luke y Darth Vader, snorkels, legos, pitufos o figuritas del belén. En la cadena de batallas de ¡Malacatú!, he tratado de escoger personajes que ya son prácticamente clásicos y que funcionan hoy tan bien como lo hicieron entonces, para que los lectores puedan identificarlos y ver sus juegos reflejados fuera de modas puntuales. Indios y vaqueros, dinosaurios, guerras espaciales, magos… son juegos que se repiten y nos han encandilado a través de los años y, una vez más, son los juegos tradicionales y el juego libre un constante foco de ideas para mis proyectos personales. No sólo me seducen los personajes híbridos, sino la mezcla de referentes de lo más variopintos.
Foto de María Pascual con Ellen Duthie,  musa de ¡Malacatú!
Sin embargo, no había sido consciente de esa conexión con el lenguaje publicitario en el primer hechizo,  para el texto de ¡Malacatú! me nutrí más de lecturas a las que recurro constantemente y que marcaron mi infancia, retahílas, trabalenguas, cancioncillas populares, los nonsense de Edward Lear,  la sonoridad irreverente de William Steig, Roald Dahl o Christine Nöstlinger, de nuestra Gloria Fuertes,... y de  las palabrejas con las que mi madre nos llamaba "cariñosamente" para bloquear con ingenio los enfurruñamientos que teníamos mi hermano y yo: rata de cloaca, repollo con lazo, besugo al horno, enano saltarín... Probablemente hoy habrían censurado a mi madre. También hay más del mago Merlín, de Juan Tamariz y de Ellen Duthie que de Harry Potter, pero unos magos llevan a otros y el poder de Potter es indiscutible.

-¿Hay algún otro detalle que quieras resaltar de este álbum, p.e del proceso de edición con Arianna Squilloni?

-Trabajar con Arianna es siempre un gustazo por su mirada curiosa y tan única. ¡Malacatú! estaba ya prácticamente cerrado cuando lo presenté para el Concurso Internacional de Álbum ilustrado Biblioteca Insular de Gran Canaria y ella fue testigo de lo meticulosa que soy con mis proyectos, en los que trato de que hasta el más mínimo detalle tenga un sentido, casi hasta la locura. Poder compartir, debatir y comentar con ella el funcionamiento del engranaje del libro fue un regalo a sumar en el premio: desde la cantidad de humo en cada doble página hasta la razón del uso de las únicas comillas que tiene el texto.

Fotografías de Estrella Jover

Después de reír y disfrutar con la lectura en voz alta de ¡Malacatú!, dejarnos llevar por la musicalidad de sus palabras encadenadas, superar la dificultad de pronunciar las consonantes que en un principio nos trabaron la lengua, de bailarlas incluso para aprender de memoria los conjuros, hemos querido compartirlo con todo el cole en nuestra Maratón de Cuentos. Podéis ver estas imágenes de nuestra representación aunque los presentes saben que solo les contamos la historia de algunos personajes y que deben acudir a la biblioteca para descubrir el resto de las historias que se cocinan en el álbum. 

Abrazamos agradecidos a María porque ha conseguido, gracias a la magia de sus dibujos y sus textos, encender las miradas, los gestos y las risas de las niñas y niños en estos últimos días de clase en que ya solo deseábamos las vacaciones.

Ahora, comprendida ya la fórmula de cocinar hechizos, solo tenemos que buscar otras palabras que nos lleven a inventar y dramatizar nuevos conjuros.

¡Fi! ¡Fa! ¡Fu! ¡Malacatú!